Obras sin Información | Editorial

Se ha vuelto un clásico de Acapulco: Hacen obras por doquier, sin informar. En eso tienen que ver los tres ámbitos de gobierno, quienes pocas veces se dignan en informar a la ciudadanía qué están haciendo.

El puerto vive una crisis permanente por la mala calidad de sus servicios públicos en todas las áreas de su dimensión, falta de agua, deficiente alumbrado público, malas condiciones de las calles y banquetas y por supuesto inseguridad.

Con la famosa remodelación, reconstrucción o como le quieran llamar, el gobierno federal se metió a Acapulco de lleno a través de FONATUR con su director Sebastián Ramírez, que tiene una manera muy especial de comportarse con los acapulqueños.

Ya han abierto y cerrado calles de la zona turística y aledañas, anunciando que como nunca los materiales son de primera calidad y se ha hecho una millonaria inversión en obras hidrosanitarias, principalmente en la costera Miguel Alemán.

El asunto es que en la última semana hemos visto como de nueva cuenta están reabriendo una especie de parches de la principal vía de Acapulco, sin avisar, ni decir nada, solamente haciéndolo, dando la percepción de que no les queda bien el trabajo anteriormente realizado, por lo que tienen que de nueva cuenta meter equipo para abrir.

Nadie puede estar en contra de que se le de rehabilitación al puerto, lo que sí no debe de ocurrir es la falta de transparencia, porque estar abriendo y cerrando obras, demuestra incapacidad operativa e incremento de costos, de lo cual nunca nos enteramos como sociedad, hasta que un día, sólo anuncian cuanto supuestamente fue el gasto total, el cual pudo ser menos sin tantas fallas que corregir.

Mientras que a los funcionarios, a las autoridades siga sin importarles rendir cuentas a la sociedad porteña, seguirán situaciones como la mencionada anteriormente, de manera impune con posibilidad de que escalen en el sentido negativo.