La pandemia del Covid19 está brindando la oportunidad de generar una reingeniería en el sector turístico. No será nada sencillo, incluso doloroso, pero si lleva una buena guía, se logrará lo impensable: que Acapulco retome su sitio internacional.

Primer tema: Los prestadores de servicios turísticos como hoteles y restaurantes tendrán que modificar el modelo de negocio en cuanto a ocupaciones altas con tarifas modestas. Pensar en estancias llenas es más que imposible, mientras no exista una vacuna o tratamiento eficaz contra el virus que tiene paralizado al mundo.

Por lo cual, la apuesta en estos momentos es más por la atención de menos gente y por la calidad del servicio, seguridad sanitaria y física, y tarifas de acuerdo a lo que el vacacionista recibirá. Es decir convertirse en zona selecta, con el consecuente proyecto de reducción de costos y disponer de un margen de utilidad adecuado.

Segundo Tema: Las autoridades de los tres niveles saben muy bien que mantener más tiempo cerrada la actividad económica sólo generará mayor presión social. Abrirla con exceso en los protocolos, provocará quiebras de negocios que con mucho esfuerzo pudieron llegar hasta julio.

¿Qué es lo que debe prevalecer en ese sentido? Una mayor coordinación y apoyo solidario. Se ha pedido que los establecimientos turísticos con más de 50 colaboradores, tienen que aplicarles el test para detectar Covid19 a un 5% de sus empleados. Si a ese gasto se le suma todos los demás implementos como son gel, tapetes, sanitizantes y demás elementos para brindarle seguridad al turista y trabajadores, pues los costos se multiplican a una empresa que aún conserva el ánimo de continuar y que ha mantenido su planta laboral, prácticamente sin ventas, por más de tres meses.

Tercer Tema: Es el momento propicio para recuperar el orden en Acapulco, principalmente en transporte público y regulación del sector informal. Sólo un ejemplo: por cuestiones de salud, para evitar la propagación del virus, debiera sancionarse a todo transporte que vaya por encima de su capacidad oficial, como son los taxis amarillos que les permiten transportar 5 pasajeros más el chofer, cuando la capacidad de sus unidades es para 4 pasajeros y el chofer.

Cuarto Tema: Mientras el semáforo esté en naranja, sólo se podrá ofertar el 30% de la capacidad de los prestadores de servicios turísticos. Pues hay que ir por un turismo con mayor poder adquisitivo y para ello se requiere una estrategia que vaya más allá de un solo video promocional. Se debe pensar más agresivamente, porque mientras más rápido se llegue al 30% de ocupación, con turistas conscientes de que deben también respetar las indicaciones de sanidad, mejores ingresos tendrán los habitantes de Acapulco.

El riesgo actual es que con la premura y urgencia, real, válida, por obtener un ingreso para el sustento familiar y de la empresa, se recurra a la guerra de precios y competencia desleal, que durante muchos años le ha hecho tanto daño al puerto.

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