Turismo comunitario en el corazón de Guerrero: paisajes, cocineras tradicionales y orgullo compartido

 

Dra. Maricela López Trejo

 

Conocer una comunidad significa recorrer sus paisajes, escuchar sus historias y sentarse a su mesa. En Guerrero, el turismo comunitario ofrece esa posibilidad: acercarse a los territorios de la mano de quienes los habitan, mientras se generan oportunidades para las familias y se fortalece el cuidado del patrimonio.

 

Chilpancingo y su entorno regional cuentan con iniciativas que muestran el alcance de esta forma de organización. El 29 de abril de 2026 se entregaron ocho Distintivos para Prestadores de Servicios Turísticos Comunitarios a proyectos de Guerrero. Entre ellos estuvieron Senderos y Campamentos La Ciénega, Parque Llanos de Tepoxtepec y Cumbre del Cielo. El reconocimiento corresponde a estos proyectos específicos y representa un logro para sus participantes.

 

La Ciénega: senderos que conducen al encuentro

 

En la parte serrana del municipio de Chilpancingo, Senderos y Campamentos La Ciénega vincula el disfrute del entorno natural con la convivencia y la gastronomía regional. Según el testimonio de una de sus integrantes, el espacio comenzó en 2001 como un lugar de encuentro familiar y posteriormente se abrió a más visitantes.

Sus senderos y las áreas donde dos cocineras tradicionales elaboran platillos de la región permiten disfrutar una experiencia que conecta paisaje, alimentación y comunidad. Para obtener el reconocimiento, sus integrantes reportaron tres años de trabajo y la participación de veinte personas, entre ejidatarios y avecindados. Este esfuerzo demuestra que detrás de un distintivo existen acuerdos, perseverancia y responsabilidades compartidas

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Chichihualco: historia, oficios y vínculo serrano

 

Chichihualco, cabecera del municipio de Leonardo Bravo, aporta una identidad marcada por la memoria de la familia Bravo, la elaboración artesanal de balones y la producción de mezcal. Estos elementos constituyen una base para desarrollar experiencias que permitan conocer los oficios y las historias locales mediante la participación de sus protagonistas.

 

En Carrizal de Bravos, dentro del mismo municipio, se ubica el proyecto Cumbre del Cielo, incluido entre las iniciativas distinguidas en abril de 2026. Su presencia amplía las posibilidades de vincular el patrimonio cultural de Chichihualco con los atractivos naturales de su entorno serrano.

 

Agua de Obispo: biodiversidad para conocer y proteger

 

Agua de Obispo destaca por su valor ambiental. La zona Acahuizotla–Agua de Obispo está identificada entre las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves de Guerrero. Este patrimonio ofrece posibilidades para desarrollar observación de aves, interpretación ambiental y actividades educativas, siempre mediante acuerdos comunitarios y criterios de conservación.

 

Su inclusión en una propuesta regional debe reconocer esa riqueza y promover su protección en el proyecto de Agua de Obispo.

 

Cocineras tradicionales certificadas: las guardianas del sabor de Guerrero

 

La gastronomía ocupa un lugar esencial en este panorama. Las cocineras tradicionales conservan recetas, técnicas y conocimientos sobre ingredientes que han pasado de generación en generación. Su trabajo permite que cada comida sea también una forma de transmitir la historia y la identidad de sus pueblos.

 

Entre ellas sobresale Patricia Acevedo Pacheco, cocinera tradicional, maestra mezcalera y certificadora de ICATEGRO. Su trayectoria muestra cómo las portadoras de estos conocimientos pueden participar en la evaluación de nuevas generaciones. En agosto de 2026 intervino como representante de las cocineras tradicionales y destacó su labor como evaluadora vinculada a CONOCER.

 

A este esfuerzo se suman Alicia Pérez Villegas y Perla Judith Romero Valdovinos, identificadas oficialmente como evaluadoras certificadas durante la jornada de certificación de cocina tradicional realizada en Zihuatanejo en julio de 2026. Su participación contribuye a reconocer los conocimientos y las habilidades de otras cocineras de Guerrero.

 

El alcance del programa es significativo: el 13 de agosto de 2026 se reconoció a 81 cocineras y cocineros tradicionales y ancestrales por sus capacidades y su contribución al patrimonio gastronómico estatal. En las evaluaciones documentadas por ICATEGRO se empleó el Estándar de Competencia EC1084: Preparación de la gastronomía mexicana popular y tradicional. Esta certificación de competencias es diferente del distintivo otorgado a los prestadores de servicios turísticos comunitarios; ambos reconocimientos pueden contribuir al fortalecimiento de la oferta regional.

 

Un futuro que se construye en comunidad

 

Integrar a las cocineras tradicionales en las experiencias turísticas implica reconocer su autoría, remunerar justamente su trabajo y respetar sus decisiones sobre cómo compartir sus conocimientos. También abre oportunidades para adquirir productos locales y promover encuentros entre generaciones.

 

Los distintivos comunitarios y las certificaciones culinarias hacen visible una riqueza que sus habitantes han construido durante años. Su mayor trascendencia estará en generar bienestar, conservar el territorio y mantener vivos los saberes.

 

En Chilpancingo, La Ciénega, Chichihualco y Agua de Obispo, el turismo puede convertirse en una oportunidad para aprender de quienes cuidan los paisajes y preservan la identidad regional. Caminar un sendero, conocer un oficio y compartir una comida preparada por manos expertas son formas de acercarse a Guerrero y contribuir a que su patrimonio continúe vivo.