
Luego de que Joe Palumbo, un amante de Acapulco, tomara la iniciativa de volver a iluminar la Cruz de Las Brisas, ésta vuelve a brillar como lo hizo por muchos años, convirtiéndose en un ícono y atractivo turístico de Acapulco.
Hace tres años la hija de Joe Palumbo se casó en nuestro puerto y su padre quería que los invitados vieran desde su casa en Residencial La Cima, la Cruz iluminada, así que encomendó a Marcela Olvera para que el día de la boda estuviera prendida.

El objetivo se logró a medias, ya que sólo se iluminó esa noche y una parte, la que daba la vista a la “Villa Abuelo”.
A partir de esa fecha Joe Palumbo le pidió a Marcela Olvera siguiera con el objetivo de iluminar la Cruz y así fue, ya con el apoyo de César Bajos se encargaron de coordinar los trabajos, desde hablar con la dueña de la propiedad donde se encuentra la Cruz, Milou Trouyet, quien les autorizó y apoyó el proyecto en todo momento y mantenido lugar en perfectas condiciones, hasta hacer los presupuestos de todos los requerimientos para la iluminación.

Marcela y César recientemente anunciaron que terminaron los trabajos de instalación de las nuevas lámparas LED de la Cruz de las Brisas, gracias a la familia de Joe Palumbo quien pagó: pintura, nuevo cableado, lámparas y el costo mensual de la energía eléctrica; a Victor Escudero que instaló el nuevo cableado y lámparas sin cobrar; y Adolfo Salvatierra Bachur, quien lavó y pintó la Cruz a un precio muy bajo.

