Por Delfino Campos Solís
Un país es rico por sus atractivos turísticos, por sus litorales, por su cultura y por su arte. Un país es rico porque tiene harto petróleo y minerales en su territorio. Un país es rico por su biodiversidad y por sus pueblos atractivos. Por su gastronomía que es el repunte de la industria sin chimenea. Por sus tradiciones y por sus pueblos pluriétnicos.
Sus ciudades cosmopolitas donde la gente se desarrolla por sus diversas ocupaciones. Un país mega diverso, pues por su gran cultura. Un país que reúne todos los requisitos para ser un país de primer mundo. Ese es México: el país que cuanta con todos los recursos naturales para ser la potencia, ser la potencia del mundo.
En México, nuestro país, donde hasta los personajes de los chistes mexicanos siempre ganan porque el mexicano es ingenioso. En México hay talento sólo que no hay apoyo. No hay apoyo para la investigación ni para la ciencia. México es un país en potencia, pero sólo eso, potencia y nada más. Parece que en México es más importante la política que el desarrollo científico. El dinero siempre va por delante. Siempre van primero los intereses económicos. El que no tranza no avanza, dice la frase por ahí.
¿Y la educación? En México no se le da el apoyo que se requiere para este rubro. Pero también, hay que decirlo, la educación como una forma de conducirse en el entorno social. La educación es valorarse y valorar lo que se tiene. Tener educación, cosa que va más allá de la mero cuestión de saber leer y escribir, es actuar con sentido humano y con sentido común. Tiene educación el que saluda y el que contesta el saludo. El que dice “por favor”, el que dice “gracias”. El que reconoce sus errores y los enmienda.
Tiene educación el que no roba, aun pudiendo hacerlo. El que se conduce con ética y civilidad. Tener educación es actuar con libertad. La libertad va de la mano con la educación porque la educación también libera.
Un pueblo libre es el que no necesita medidas estrictas para actuar. Es de sentido común que hay que respetar las reglas en todos los ámbitos de la vida en sociedad.
Las reglas morales son las que cuentan al momento de actuar en todos los momentos de la vida. Las reglas de convivencia son también de sentido común. Respetar las ideas porque, se supone, estamos en un país libre. Libertad sin libertinaje, pues. Tener educación es no tomar lo que es de otra persona porque “si no es tuyo es de alguien”. Porque, simplemente, no hagas a los demás lo que no quisieras que hicieran contigo…salud…

