Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomelí
Todo pasó lentamente
mientras el tiempo corría
sin solicitar anuencia
sus células consumía.
Sin darse cuenta de todo
lo devastado que estaba
ocurrieron los estragos,
pero nunca los notaba.
Viviendo a diario un poco
su vida sola y vacía
como una vela encendida
que se enciende por rutina.
Pero una noche llegó
observando su reflejo
que le decía la verdad
en el vidrio de un espejo.
Fue entonces cuando aceptó
que todo tiene su tiempo
para vivir los momentos
que parecen ser eternos.
En aquella navidad
llegó a tiempo a brindar
dando gracias por todo
aceptando su verdad.
Aceptando que nació
para agradecer la dicha
de vivir esos momentos
que se viven en familia.
