Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomelí
Ayer era solo un niño
que corría por el jardín,
parecía que volaba;
era casi un querubín.
Inocente y travieso,
risueño y muy juguetón,
transparente cuál riachuelo
y un poquito dormilón.
Ese niño ha crecido
ahora es todo un señor
que trabaja todo el día
olvidando su interior.
Ya no externa la ternura
de su noble corazón,
porque con tantos deberes
ese niño se esfumó.
Mientras tanto en otro cuerpo
otro niño crecerá
deseando ser tan grande
y fuerte como papá.
