DELFINO CAMPOS SOLÍS
Después de jaloneaos, demandas, impugnaciones y todo un sinfín de procesos y descalificaciones y cambio de candidatos, al fin se han llevado a cabo las elecciones de manera pacífica. La gente ha acudido a emitir su voto ejerciendo su derecho a elegir a sus gobernantes.
Esto ha sido una revolución cívica y pacífica donde la ciudadanía ha manifestado su sentir y su descontento frente a un sistema viciado. La gente tiene una esperanza y la ha manifestado a través de las urnas este histórico seis de junio pasado.
Desde temprano se vio el gran movimiento electoral en las calles y en los lugares donde se han instalado las casillas. Era, pues, el gran escenario donde se preparaba el triunfo de la democracia y la derrota del, otrora, poderoso partido tricolor…el tristemente célebre PRI.
Vaya, tenía que suceder y sucedió. El pueblo tenía que decidir y decidió por un cambio de gobierno y de partido. Era y es la esperanza de un pueblo empuñando la antorcha encendida de la justicia entre las sombras del oscurantismo y de la injusticia en toda la extensión del término. Lo hemos dicho en este espacio: el tiempo dice siempre la última palabra.
El tiempo es sabio y dice las cosas como tiene que decirlas. Con el tiempo no se juega y esto también lo hemos dicho. El partido MORENA arrasó con la mayoría de las gubernaturas que se habrían de renovar este seis de junio…el histórico seis de junio que la gente ya esperaba para participar en esta fiesta electoral. En Acapulco el Ayuntamiento será morenista y también la gubernatura, así lo dicen los resultados.
MORENA también ganó la mayoría legislativa. Vaya, era la fórmula infalible en esta cuarta transformación que el pueblo tanto anhela. Tenemos, pues, MORENA para rato, como quien dice. El prianismo ha cavado su propia derrota saqueando POST ELECCIONES… DELFINO CAMPOS SOLÍS a la nación… todo ha caído por propio peso. También lo hemos dicho en este espacio.
El tiempo lo dice todo. Al tiempo no se le puede engañar. Las cosas caen cuando tienen que caer. Nada sucede fuera del tiempo en que debe suceder. La única forma de mantenerse es trabajando literalmente hablando. Mantener el poder también requiere de trabajo. Esta tesis es la antítesis de aquello de “el que no tranza no avanza” ¿Cuántos enriquecimientos ilícitos han emergido durante el período neoliberal? ¿Y los huachicoleros institucionales?
La ambición por el poder ha conducido al fracaso al otrora partido hegemónico. La pregunta obligada ahora es, ¿qué pasará mañana? ¿Qué viene después de la gran fiesta cívica por el triunfo morenista? Las pautas están dadas. El camino está abierto a la democracia y, lo demás…viene solo. ¿Cuál será el panorama post electoral ahora? Son preguntas cuyas respuestas caerán solas. Quédate en casa en tanto que el semáforo político no diga otra cosa…NOS LEEMOS en la próxima entrega…
