Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomelí
Tomé papel y tinta en mis manos,
como quien toma un río entre la niebla;
y fui bordando sueños tan humanos
sobre la tarde tibia de la tierra.
No había sombra gris sobre los días,
ni espinas escondidas en la rosa;
todo cantaba luz y melodías,
todo tenía un alba milagrosa.
Tus palabras eran agua serena,
mis pasos, golondrinas en el viento;
y aquella historia humilde y tan pequeña
parecía no conocer el tiempo.
Más la vida deshoja sus jardines,
y hasta el más dulce abril pierde su huella;
aunque aún guardo, entre papeles tristes,
la ilusión de lo que quise que fuera
