Delfino Campos
Política migratoria. Política económica. Dos tópicos a nivel internacional. Ambos son el tema en boga en la política internacional ante el triunfo de Donald Trump en los Estados Unidos. Dicho personaje ha vuelto a ganar las elecciones en el país más poderoso del mundo a pesar de haber tenido problemas jurídicos recientemente.
Los escenarios en boga actualmente son los conflictos entre las naciones. No hay convivencia entre los países, rayos, qué está pasando. Todo por la ambición del poder y del dinero donde se pierden los valores humanos para apoderarse del mundo por medio de las guerras en pos del poder. Los valores humanos han sido sustituidos por el valor dinero. Qué pena y qué mentalidad humana para preferir las guerras en lugar de buscar la convivencia y la paz entre los humanos.
O acaso es una faramalla y un teatro todo lo que acontece en la política entre las naciones. El presidente electo Donald Trumpo otra vez está amenazando a México con sus dichosos aranceles en un 25 % o expulsar de su país a nuestros paisanos ilegales, cosa que, si esto sucede, ya no habrá esa mano de obra barata quien haga los trabajos allá en el vecino país. Válgase decir, México es la mano de obra allá en el país gringo. En eso no ha reparado el fenómeno Trump y sus famosos aranceles y amenazas
La presidencia mexicana toma una postura de resistencia ante las propuestas de Trump como por ejemplo la de enviar tropas estadounidenses para el combate al hampa en México. Claro, es la autodeterminación y la soberanía nacional las que deben respetarse ante alguna política intervencionista que llegare a pasar. México se basta solo. Claro que la Constitución mexicana enfatiza en su contenido a cerca de la autonomía nacional y la autodeterminación, ante cualquier conflicto que llegare a surgir en el contexto nacional e internacional
La política internacional económica y migratoria, ¿acaso es una faramalla de los políticos de ambos países? Todo puede ser. Vaya, es un teatro orquestado desde ambas esferas del poder… tal vez…todo es posible. El pueblo es el espectador ante esta política de novela, que al final de cuentas todo será un disimulo para crear una fábula social llamada Trump y sus aranceles. Vaya, rollo. Esto sí que es interesante.
Vamos, en la política todo se puede dar tratándose de políticos. Todo puede ser tratándose de los políticos y candidatos que juegan con los destinos de las naciones a nivel internacional. Nadie sabe qué va a pasar o cuál va a ser el final de esta epopeya. México es uno de los principales socios comerciales de los Estados Unidos y con esto queremos decir que, si Trump nos aplica los aranceles, México también le podría aplicar impuestos en los mercados entre ambos países. Vaya que sí, ¿no…?
