CARLOS SAAVEDRA LUNA
PRESIDENTE DE INMOBILIARIOS PROFESIONALES DE GUERRERO
Quiero aprovechar la fecha del Día del Niño para compartirles un poco de mi infancia, de niño me gustaba mucho participar en concursos de Oratoria y Poesía , mi primaria y secundaria se basaron en concursos, los cuales disfrutaba mucho. La primera poesía que me aprendí fue la de En Paz (de Amado Nervo), breve pero con un gran mensaje . Conforme pasaron los años las poesías se fueron haciendo más complicadas y largas , un día encontré un disco en casa de papá Mario (abuelo materno) del poeta Manuel Bernal , que incluía: El brindis del bohemio , y otra muy bonita que se titulaba Porqué me quité del vicio , las cuales se volvieron parte de mi repertorio a declamar . Hoy como anécdota familiar está que mi madre siempre que llegábamos a una reunión , me invitaba (instrucción directa) a declamarles a los presentes; Y si alguien no prestaba atención, me pedía amablemente volver a declamar la poesía.
Entre concursos de oratoria y de poesía ,así como académicos, tuve un papá ausente. Mi papá Mario, hacía la función de acompañarme y después premiarme con una almeja que vendía una señora en la curva de la playa La Angosta.
Retomando el tema de mi papá , yo siempre reproché su ausencia durante mi infancia , en la preparatoria y universidad reproché su dureza hacia conmigo, y en mi vida laboral le reproché me indujera a su mundo laboral. Hoy recuerdo su frase “Algún día me entenderás” . Y tenía razón (siempre la tuvo) , mi reflexión de hoy es que los padres somos poco entendidos y apreciados por los hijos, al crecer pegados a la madre, nos hacemos a semejanza de ella, por lo que la idea u opinión de un padre, siempre es distinta a la que tenemos . También está la mala apreciación de que las cosas materiales (ropa, calzado, alimento ) son dados por la madre (ya que ella es quien los paga) , sin embargo se pierde de vista que el dinero viene de un ser que no aparece en escena porque está trabajando para aportar todo lo antes mencionado. Quiero aprovechar esta oportunidad para hacer un reconocimiento a mi madre , pero sobre todo a mi padre, quien comenzó como muchos de esa generación baby boomer, desde abajo. Mi padre ( al igual que los de su generación) nunca se cuestionó , ni lamentó, solamente seguía porque sí, porque así se forjaban los hombres, TRABAJANDO.
Hoy gracias a su trabajo y sacrificio, no comencé de cero, y puedo ser un papá presente . Y quiero reconocerle que gracias a él soy un hombre disciplinado y comprometido con el trabajo. Papá, soy afortunado y muy orgulloso de ser tu hijo.
Este día del niño riamos mucho , e invitemos a nuestro niño interior a recordar lo bonito de nuestra infancia , pero sobre todo agradezcamos a aquellos seres que nos dieron momentos mágicos.
Me despido con la frase
La mariposa recordará por siempre, que fue gusano
BENDECIDA SEMANA
