
Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomelí
Si un hijo parte en busca de su vuelo,
no ates sus pies al miedo o al quebranto;
ofrécele tu luz, mas no tu llanto
y aprende a confiar mirando al cielo.
Lo diste al mundo, no por ser tu anhelo
de poseer su paso mientras tanto;
la vida escribió en él su propio canto
y Dios sembró en su pecho otro desvelo.
Si yerra, dale abrigo y esperanza;
corrige con amor, nunca con ira;
la fe sostiene más que la venganza.
Pues cada alma su sendero mira,
y quien ama de veras no se cansa:
bendice, espera… y al amor inspira
