Delfino Campos Solís
Quince de septiembre. La gran fiesta mexicana en el territorio nacional. Los pueblos se vistieron de gran colorido patrio. En las escuelas y en las calles se vieron banderas mexicanas ondeando con alegría. Todo fue alegría en el territorio nacional para recordar la independencia mexicana. Se dejaron ver, en las escuelas, los personajes de la gran lucha que se iniciara aquella madrugada del 15 de septiembre de 1810. La gran lucha por la libertad y por romper las cadenas opresoras.
Se apreciaron las representaciones de la historia. Se dejaron ver los escenarios y los capítulos de la lucha nacional. En las calles de México, se dejaron ver los carros con sus banderas jugando con el viento. Todas las ciudades y todos los pueblos de México, se inundaron de colores patrios para festejar la libertad y recordar aquel México que luchó para sacudirse del yugo español dirigido por el padre de la patria: don Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos, el siervo de la nación y Vicente Guerrero Saldaña, el gran consumador.
En las escuelas, se dieron los gritos de “viva México” como un grito de guerra para romper las cadenas opresoras que esclavizaban a los mexicanos aquellos tiempos de conquista y robo perpetrados en contra de la libertad como el más sublime de los derechos humanos. En las casas de todos los, pueblos y de todas las ciudades se dejaron ver y degustar los antojitos mexicanos.
Los niños, en las escuelas, se vistieron de Hidalgo, Morelos, Josefa y Vicente Guerrero, el gran consumador de la lucha independentista. La lucha continua y debe continuar, dijeron algunos maestros durante su intervención en los eventos cívicos en los centros escolares.
Desde temprana hora del pasado quince de septiembre, los niños acompañados de sus padres acudían a sus escuelas para participar en los eventos programados para ese día muy especial. Música mexicana de mariachi se dejaba escuchar desde muy temprano en los centros educativos. La historia debe continuar. La lucha apenas se inicia en el diario devenir de las sociedades humanas y mexicanas.
La fiesta mexicana es la fiesta del pueblo. Es la historia de la lucha de las sociedades que día adía se transforman. En la madrugada del 15 de septiembre de 1810 se empezó a escribir la historia de la libertad nacional. En las páginas de la historia está el hombre libre.
La esclavitud debe abolirse día a día con la lucha del hombre. La libertad es sagrada, la libertad es un derecho humano. El hombre nació libre y seguirá siendo libre. Atentar contra la libertad es atentar contra la propia historia. Viva México y la libertad nacional…
