Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomelí
Madre mía has guiado mis pasos,
con tu manto cubriste mi piel;
cuidando cuál ángel bendito
a la niña que viste crecer.
Me arrullaste con alas virtuales
como ángel que Dios me asignó;
pues tus brazos me dieron abrigo
y ternura que Dios diseñó.
Madre mía hoy quiero abrazarte,
escuchar tus consejos también;
más recuerdo que Dios ha querido
que mi ángel regrese con Él.
