Delfino Campos
La experiencia de los desastres naturales. La población debe estar preparada para esta temporada de lluvias y huracanes. Evitar los saqueos y mantener el orden ante los fenómenos de la naturaleza. En realidad, Acapulco se vio mal ante el mundo por los saqueos frente al paso de Otis. Si todos hubiéramos respetado el orden y mantener la calma habría alcanzado comida para todos.
No todo es responsabilidad del gobierno, a la población le corresponde parte de lo que vaya a pasar a nivel de los desastres y de todo, Aunque se vale decir, ante ya casi un año del paso de Otis, no se vio movimiento por parte del municipio. Todo se mantenía quieto en lo que se refiere a protección civil, CONAGUA y personal del ejército. No se veían helicópteros sobrevolando la población para cuantificar los daños causados por el huracán. Todo se mantenía tranquilo por parte del municipio.
Muchas personas lo perdieron todo. Las casas volaron como abrelatas. Era un monstruo que empujaba la puerta tratando de entrar para llevarse todo. Fueron momentos de terror que vivió la población acapulqueña. De eso ya casi es un año y en este año debemos estar preparados para superar cualquier obstáculo que surgiere ante esta temporada de lluvias y huracanes
Ante cualquier problema de la sociedad es la ciudadanía la que debe intervenir en la solución de los problemas. Al gobierno le corresponde administrar los recursos de la nación y la población actuar de acuerdo a las normas sociales que debemos respetar.
Son los cambios climáticos los que causan este tipo de fenómenos. Debemos estar preparados ante cualquier eventualidad, La sociedad debe adoptar otro estilo de vida porque los tiempos son otros. Tener la mentalidad de solidaridad y ayuda a nuestros conciudadanos ante cualquier evento natural de este tipo.
Cada año, sin duda, es diferente, el cambio de mentalidad es parte de un estilo de vida que debemos adoptar. Son otras las formas de vid que la sociedad debe adoptar ante los cambios que cada día son diferentes. La pandemia nos trajo una experiencia y una enseñanza.
Los tiempos son otros de hace por lo menos veinte años. Los cambios en la vida política del país son inevitables. Ante los desastres naturales, como el Otis, el gobierno federal ha brindado apoyo económico a la población damnificada cosa que antes no sucedía. Ante esta temporada de lluvias y ciclones debemos practicar la solidaridad y el sentido de ayuda.
La ayuda internacional no se hizo esperar, aunque debemos mencionar que la entrega de enseres domésticos se suspendió y a varias colonias ya no les tocó. Tampoco la ayuda económica a las personas que se censaron después, Esperamos que se retome esta buena y aplaudible acción por parte del gobierno federal con Claudia…
