LA SEGURIDAD DE MEXICO Y SUS ORDENES EN GRUPOS MILITARES Y COMUNITARIOS

ALEIDA Alarcón

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Ahora bien, la acción de seguridad pública a nivel federal ha mutado al servicio de atención ciudadana, a través de estos grupos híbridos que ya están teniendo mayormente el adiestramiento a cargo de mandos militares, donde se tiene como expectativa agrupar a mas de 35 mil efectivos que tengan la homologación de la doctrina militar, porque, si son sacados de la Armada de México y el Ejercito mexicano, lógicamente también son militares.

L a seguridad de México, hoy concebida como militarizada es una agenda de permanencia permanente en nuestro país y en cada espacio que existe en el territorio nacional, con el decreto que pretende el ejecutivo impulsar para que el mando de la fuerza armada sobre las funciones de seguridad pública que esta bajo las responsabilidades de La Guardia Nacional sea parte de las Defensa Nacional (SDN) robustece la percepción de la transformación de esta institución a una política militar.

Ya hemos escrito en este espacio sobre la Seguridad Nacional; entendida como noción de relativa estabilidad, calma o predictibilidad que se supone beneficiosa para el desarrollo de un país; así como para los recursos y estrategias para conseguirla, vigilando la soberanía y la paz al interior del territorio ante cualquier amenaza extranjera o interna.

Y la Seguridad Interior: es la colaboración que existe entre la federación y las entidades federativas, para que éste, el gobierno federal, asesore en la identificación y protección de su infraestructura estratégica, así como la reacción adecuada en caso de ser necesaria. En segundo termino para la garantía del flujo de información entre las dependencias gubernamentales, para identificar los riesgos y amenazas en el territorio, labor que se canaliza a través de lo que dicta el articulo 21 constitucional donde los estados y municipios estarán a cargo de la seguridad “pública”; que significa la neutralización de actores que representen un peligro. Y en tercer rubro se encuentra el diseño de un plan de seguridad interior que les permite proteger su infraestructura y a su población, de esa manera reconocer sus respectivas responsabilidades en la tarea de la seguridad interior, sin dejar a un lado la participación ciudadana.

Ahora bien, la acción de seguridad pública a nivel federal ha mutado al servicio de atención ciudadana, a través de estos grupos híbridos que ya están teniendo mayormente el adiestramiento a cargo de mandos militares, donde se tiene como expectativa agrupar a mas de 35 mil efectivos que tengan la homologación de la doctrina militar, porque, si son sacados de la Armada de México y el Ejercito mexicano, lógicamente también son militares.

Están desgastando tanto al ejercito de sus verdaderas funciones, a la marina y las partes auxiliares de la SDN como la policía militar; porque es tan el nivel de violencia y de impunidad del crimen organizado que se han visto rebasados por la operación neutralizada, de la misma manera sucederá con la Guardia Nacional, ya que será un cuerpo de armas que apoyara en todos los temas de emergencia y violencia; quitando así las verdaderas responsabilidades de los estados y los municipios, que la misma constitución les dicta.

Pero también así en la agenda de riesgos regional y locales del país, ya que toda actividad delictiva tiene competencia de la federación, debido a la naturaleza del impacto a la población, como lo sucedido el estado de Guanajuato, Jalisco, Baja California, Colima y Michoacán; la lectura es clara para los analistas de la seguridad de México. El poder criminal esta por encima de las fuerzas estatales y municipales, y cuando la federación interviene (con ejército, marina y guardia nacional) es medianamente el resultado obtenido debido a la orden que se tienen al interior de estas honorables instituciones dirigidas por el comandante supremo.

Ahora bien, Guerrero también puso su tema sobre la agenda nacional, ya que tras la detención y liberación de Bruno Placido Valerio, se da otra lectura cuando grupos de “policías comunitarias” se apostan en instalaciones de la Fiscalía del Estado con sedes en Tres Palos, Cruz Grande, Marquelia y Cuajinicuilapa seguido de tener una asamblea en el corazón de estas agrupaciones (Ayutla de los Libres) dejan ver que tienen una fuerza armada entre esos hombres, adolescentes y a veces niños que integran estas filas supuestamente legitimadas por los pueblos indígenas y que hoy estarán bajo la ley con la reforma que se dio en el Congreso de Guerrero sobre la Ley 179 de seguridad pública, donde colocan a las policías comunitarias como auxiliares del orden y paz público de las policías municipales, la idea original se ha desvirtuado porque precisamente esas policías se dieron crédito a través de la Ley 701 para los pueblos indígenas, con sus limitaciones de armamento e infraestructura, así como delimitaciones territoriales, pero al igual que en la federación, aun no podemos ver las capacidades formativas de estos grupos y que precisamente se mantengan en las comunidades para las cuales fueron creadas.