La Reconstrucción y la Recuperación Económica después de Otis / Crónicas del Acapulco Actual

Rolando Aguilar

Cuarenta días después del paso del huracán Otis por Acapulco, las cosas comienzan a reactivarse en el puerto, se restableció la energía eléctrica en casi toda la  ciudad, comienza a llegar el agua potable a las colonias, los mercados populares y los supermercados ya están (algunos) funcionando, las cosas pintan ya de mejor color.

Hace 40 días muchos políticos de diferentes partidos les brillaron los ojitos y pensaron “este huracán me cae como anillo al dedo”, muchos de ellos pensaron en los negocios que podrían hacer con sus respectivas ganancias, otros más pensaron en sacar ganancia política en lo que se pudiera, pero hubo una voz desde el centro del país que les advirtió que no se metieran, que solo una persona tendría el control de la ayuda que llegaría y nadie más.

Eso frenó a muchos políticos, que se quedaron “con las ganas de ayudar a la gente”, a muchos se les cayó el negocio que estaban pensando y se tuvieron que quedar quietos.

Ahora lo que sigue es la fase de la reconstrucción, seguido de la reactivación económica, las dos se tienen que llevar a cabo juntas. Recordemos que el 80 % de la población económicamente activa de Acapulco vive del turismo, y al no haber turismo simplemente no hay trabajo.

Se tienen que reconstruir miles de casas y la ayuda que planea dar el gobierno federal solo será una parte del total que se necesita.

La vieja infraestructura hotelera que tiene Acapulco resultó muy dañada, es necesario el apoyo de la banca del estado, BANOBRAS, para que puedan repararse los cientos de hoteles que resultaron con diferentes tipos de afectaciones.

Si no funcionan los hoteles, no hay turismo, no hay derrama económica,  no hay empleos, además que en el presupuesto del gobierno federal y del estatal no se está destinando un solo peso del presupuesto para la recuperación de Acapulco.

La gran pregunta es ¿ de dónde saldrá el dinero para invertirlo en la recuperación de Acapulco ?  Ya no existe el fideicomiso del FONDEN, que era de donde se sacaba recursos federales  para ayudar a los damnificados.

Se supone que todos los recursos del gobierno federal están etiquetados y no se pueden desviar hacia otros lugares o programas, hacerlo es un delito

En estos momentos ya se está gestando una nueva crisis,  2 hoteles del puerto ya cerraron sus puertas y comenzaron a liquidar a sus empleados, lo cual es lógico, pues no tendrán ingresos por los próximos meses y no se pueden dar el lujo de pagar su nomina.

De acuerdo de algunas casas calificadoras internacionales, se necesitaran cerca de 16 mil millones de dólares para poder reactivar Acapulco, algo así como el 8 % del PIB de Mexico, y el gobierno federal no piensa gastar tanto dinero en algo que no le interesa.

Esperemos que el pésimo manejo que se ha tenido de esta crisis  por parte del gobierno municipal, estatal y federal, no se convierta en un problema social en los próximos meses.