LA PLURICULTURALIDAD EN EL DÍA DE LA RAZA EN UNA NACIÓN INDEPENDIENTE

Por Aleida Alarcón | aleidaad@outlook.com

El 12 de octubre se conmemoran días por la Historia sobre la invasión del hemisferio de este lado del mundo, guiados por hombres que desarrollaban ciencia y que avanzaban en el mar con la ignorancia de saber que de éste lado también existían las artes liberales en nuestra tierra mexica. Las batallas y estrategias militares quedaron asentadas en la historia por las bitácoras de aquellos que obtuvieron la oportunidad de conquistar un territorio para cumplir una promesa de tierra: la después llamada Nueva España, hoy ese día identificando el como el Día de la Raza, el día de la Hispanidad, de la Nación Pluricultural.

Pero, ¿qué es la hispanidad? De primera cuenta, la palabra hispano proviene del latín hispanus, y significa “español”, el sufijo ano que significa “pertenencia, relación”. Por lo tanto, la hispanidad da cuenta sobre lo todo aquello que pertenece o es relativo a lo español; el día de la Hispanidad, también tiene otras aristas, en México, el día de la Nación Pluricultural. Sin embrago, en la actual administración, se modifica la conceptualidad del día de la Nación Pluricultural o Día de la Raza, por “Día de la Resistencia Indígena” esa connotación a “resistencia” nos marca solo una postura; sobre la masacre y sobre la victimización de los nativos de la llamada América que los Hispanos (españoles) encontraron tras su avance en el territorio descubierto, esto yace a más de 528 años.

Empero, también los que se hacinaron en estas tierras, estaban siendo descubiertos con asombro por los locales, sufrieron embates para sacarlos de la justificada invasión y tergiversada verdad. Hablar de un Dios, frente a la cultura politeísta de México, de Perú, de las selvas amazónicas es hablar sobre la devastación de su pureza, pero vamos analizando la filosofía o religión que en la actualidad tienen todos los que vivimos en América latina, solo el 5% de las poblaciones contiene aun sus religiones o filosofías originarias, el 75% se dividen en tres religiones: católica, protestantes, pentecostés; el resto, 20% tiene distintas creencias y filosofías de la fe de la vida misma o nula creencia religiosa.

Analizar esto que llego a la vida de la población latinoamericana, es hablar de la riqueza cultural de la diversificación que generó esa invasión hispana. Hablar de la resistencia indígena es hablar de la visibilidad de las condiciones y situaciones que aun después de 500 años, pueblos originarios siguen en la ausencia y pobreza extrema.

No es lo mismo hablar del Día de la Nación Pluricultural, que, del día de la Resistencia Indígena, porque ambos tienen aparejadas evoluciones de la concepción de la historia; y ¿Quiénes escribieron esa historia? Los que se quedaron para crear una noción del tiempo, los que fueron vencedores y plasmaron una narrativa de acuerdo a sus perspectivas y sobre todo la conceptualización, los que les pagaron para que escribieran lo que se les contaba que sucedió, sin aplicar el método de comprobación; esos fueron los que nos dejaron cuenta de esos eventos, en nuestro caso, de la historia de la Conquista de México.

No podemos dejar pasar que ahora los grupos minoritarios abrazan la propuesta de la “Resistencia Indígena” “la Resistencia Afro” porque sólo así se visibiliza la vulnerabilidad de los mismos grupos que heredaron la discriminación racial y la limitada o nula oportunidad del desarrollo integral; porque la actualidad misma nos factura sobre esos cambios que han caminado como el tiempo cuando se forma una piedra, tantos años en la indiferencia, tanto tiempo en la espera; que hoy con todos los aparatos burocráticos y de ONG´s ya se puede tener el aliento de exigir que se les cumpla ante la ley la igualdad, la libertad y la paz social.

Hablar de resistencia, de pluriculturalidad o de la hispanidad; nos sigue hermanando para que las voces se escuchen y se tenga la atención a todos los pueblos que siguen en espera del desarrollo; a todos los países que se formaron en la misma línea del tiempo que México, siguen luchando por esa igualdad e inclusión.

Porque hoy mismo, los mestizos y los mulatos, los criollos y los moriscos y los chinos; ya no existen en México, sólo prevaleció el “Origen” y la evolución de nuestros pueblos, de la misma manera para la América Latina; porque todos somos hermanos, de esta tierra que fue descubierta para hacernos más dignos y con mayor historia.