LA ORGANIZACIÓN DE LAS MUJERES…

Aleida Alarcón

aleidaad@outlook.com

 

Las mujeres representamos el 52% de la población en el país, y con más de un millón seiscientos mil mujeres en el estado de Guerrero somos el 51.9%; esto nos lleva a saber que somos más las mujeres en la totalidad de la población, por lo tanto, en esta deconstrucción que hacemos entre nosotras mismas, esta la obligación de apoyarnos entre nosotras.

La organización de las mujeres se ha dado a lo largo de la historia, en la antigüedad las mujeres egipcias mantenían cierta independencia, porque eran dueñas de sí mismas al mostrarse como mujeres productoras de círculos económicos, una mujer en Egipto, era dueña de su casa, para la familia, lo más importante en la sociedad eran los infantes, sin embargo, la mujer era el pilar de ese hogar, teniendo autonomía para ser empresaria con su propio negocio, artesana, se veían intendentes, comadronas, tejedoras entre otras actividades que empoderaban a las mujeres en sus círculos sociales.

Las mujeres hemos sido el pilar de cada circulo que formamos y a los que pertenecemos desde niñas, nos instruyen para tener capacidad y ser multitareas, somos el centro de toma de decisiones de nuestras familias, en nuestros negocios y en nuestras agrupaciones con otras mujeres.

En la vida publica y de proactividad social, se tiene ciertos filtros o espejos de cristal que no nos permiten desarrollarnos de manera integral, debido al sistema, esa es otra página para redactar…

He tenido la oportunidad de asistir, de observar y de participar en grupos de mujeres que llevan un fin común, empoderarse de manera económica, académica, social; en los cuales aún existen ciertas resistencias de la máxima que se tiene al agruparse, crear condiciones y oportunidades para aportar cambios a nuestra sociedad, nuestras familias y a nosotras mismas.

Pero, pienso en las demás mujeres que no logran visibilizarse para tener esa seguridad de decidir sobre su accionar en la vida comunitaria y aportar desde sus capacidades, habilidades y virtudes creando cambios que llevaran a esas otras mujeres. El punto coyuntural, la educación y acceso a la información.

La formación de conciencias en esas mujeres dará la oportunidad de crear más grupos o unirse a los ya establecidos para fortalecernos, la construcción de nosotras con nosotras continúa y partir desde el ideario sobre empoderar a una mujer para que sienta la seguridad que tengo o tienen otras que caminamos juntas, también será una obligación moral para ayudarnos y completar ese 52% que tenemos de existencia en la población del estado de Guerrero.

Desde las infancias, mostrarles las libertades que tienen por la simple razón que son parte de esta sociedad y tienen derecho a participar en la colectividad, pensar en las adolescentes para acercarles información correcta que les permita crear critica y hacer sus propias concepciones para tomar decisiones primero sobre sí mismas, así se lograran mujeres de conciencia y de buenas voluntades para apoyar al progreso en su contexto, en sus familias, en sus espacios de desarrollo.

La organización de mujeres ha existido desde todos los tiempos, y en Guerrero nos dan una muestra las mujeres de las comunidades afromexicanas e indígenas que se agrupan para apoyar a otras desde la logística de algún compromiso social, familiar o de necesidad, las mujeres se unen para acompañarse unas a otras.

Es necesario que hoy todas las mujeres estemos organizadas para hacer esos cambios que el mismo tiempo natural exige, y también así trabajando en las diferencias para no tomarlas como rivalidad si no como oportunidad para hacer crecimientos, por que las personalidades, temperamentos, ideales, convicciones de vida son diferencias naturales de nuestra condición humana, partir desde esas diferencias para visibilizar lo que cada una vive, observa en su contexto y necesita cambiar desde sus espacios.

Las mujeres debemos apoyar a las que ya están preparadas, seguir preparándonos y educándonos con formaciones que nos ayuden a capacitar nuestra facultad de estar y ser parte de los cambios públicos, aportando nuestras fuerzas y condiciones de trabajar para transformar cada espacio, porque al final nos hermana un mismo tema.  Queremos vivir sin miedo y sin violencia, queremos estar seguras y hacer del lugar donde vivimos un mundo mejor, porque nosotras no sólo pensamos en nosotras, también pensamos en las otras y en las familias, donde estamos todos.