Jorge Laurel González
Eugenio Trías (Filósofo español, 1942 – 2013).
De manera directa, intempestiva, sobrevino una avalancha contra el presidente de la república, El reportaje del periodista Tim Golden, dos veces ganador al premio Pulitzer, publicó en @propublica, sobre que grandes capos de la cocaína habían enviado dos millones de dólares a la campaña de 2006 de López Obrador, es un golpe mediático de gran relevancia.
Las políticas públicas del actual presidente, han sido definidas, buscando acotar el origen de la delincuencia, al intentar cambiar las causas que producen la delincuencia, se derivó en una política de no confrontación, la oposición señala de inmediato que el presidente abrazó a la delincuencia y solapó la violencia porque recibió millones de dólares del narco para su campaña presidencial.
En el reportaje también se señala que López Obrador prometió que si ganaba facilitaría las operaciones criminales de los cárteles. Además, el intermediario fue Nicolás Mollinedo “Nico”, el famoso chófer de AMLO y su brazo derecho. Asimismo, se puede leer que López Obrador no nombraría a un fiscal general que consideraran hostil a sus intereses, lo que aparentemente les otorgaría un veto sobre el nombramiento.
Igualmente, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) advirtieron que el crimen organizado en las elecciones es una problemática que debe atenderse, antes de que pueda llegar a tomar el control de la Presidencia de la República. Para la oposición, los más de 175 mil asesinatos, los casi 50 mil desaparecidos o la toma de carreteras por el narco podría ser una directa consecuencia de que López Obrador realizó un pacto con los criminales. Hay que dejar claro, que una cosa es que el presidente, de manera romántica, haya emprendido una política de no agresión, sea esta correcta o equivocada y otra muy diferente, el suponer que la implementación de políticas públicas, fueron hechas con dolo.
Otra aún más lejana, sería probarlo. Mike Vigil, exjefe de operaciones de la DEA, apareció en entrevista con Luis Cárdenas en MVS, para dar a conocer su opinión sobre las revelaciones en torno al Cártel y a la campaña de López Obrador.
Vigil ha sido un crítico de la estrategia de seguridad del presidente y de su inusitada reticencia a la cooperación con la agencia estadounidense, sin embargo, en la entrevista expresó enfáticamente que probar las acusaciones vertidas contra el presidente sería casi imposible, incluso si colaboradores suyos hubieran recibido el dinero, es probable que el mismo presidente López Obrador no lo supiera nunca.
En la mañanera de antier, el presidente acusó que algunos periodistas tienen, vínculos con agencias estadounidenses, y actúan bajo consigna. Normalmente es la manera de responder desde el Palacio Nacional. Curiosamente, también descalificó a Mike Vigil, aunque él mismo en esta ocasión había dado argumentos en su favor.
Es claro, que el presidente no leyó los artículos, él mismo lo reconoció, tal vez con mayor preparación y la participación de profesionales en la materia (análisis y debate) hubiera podido armar una estrategia más precisa que la improvisación de sus conferencias matutinas, pero, claramente, no es su estilo.
Ahora bien, ¿en qué afecta esto el proceso electoral? A los afines del presidente, no los moverá ni un ápice. La oposición festeja, todo lo que pudiera minar el prestigio y la figura de nuestro presidente, eso es claro. Donde podría afectar, es en aquellos que todavía están indecisos y que conforman a un 25 % del electorado. También habría que valorar si este tipo de denuncias, provocarán un mayor abstencionismo o una mayor participación. Si produce abstencionismo, le favorece, el voto duro de Morena, se impone. Si se incrementa la participación, a los niveles a los que se dio en Argentina, la ley del péndulo provocará que no pueda refrendar su triunfo, su proyecto y su legado.
El señor presidente, necesita de manera imperiosa asesoría profesional (de alto nivel) para sortear esta crisis de medios. No es algo que se pueda desaparecer u ocultar con una caja china, como sacar a colación nuevamente el caso Colosio. Requiere afrontar el tema, y dejar claro, para México y para el mundo, que no tenemos un NarcoPresidente.
No debería de descansar solamente en su carisma y en su enorme popularidad, las masas son volátiles, recordemos como la turba, prefirió liberar a Barrabás. Mis mejores deseos, para que este tema se resuelva de la mejor manera posible y recordemos que solamente Juntos, Logramos Generar: Propuestas y Soluciones.
JLG
