LA ERA DIGITAL, ¿QUÉ HAY DE LOS INFANTES?

Aleida Alarcón

aleidaad@outlook.com

 

En el seguir de las ideas sobre la era digital, ¿qué hará con la sociedad? Pienso de forma inmediata en las infancias, ¿cómo están creciendo nuestros infantes en el sur del país?

El universo de esta población tiene polaridades, debido a la multifactorialidad de nuestra sociedad en posición a la pobreza y pobreza extrema, sabemos que Guerrero ocupa uno de los primeros lugares por mantener al municipio de Cochoapa como el lugar mas pobre del país; aunado a eso la deserción escolar y el analfabetismo que nos mantiene nuevamente en lo primeros lugares, y ¿cómo aparecen las herramientas digitales para l@s niñ@s?

 

Son instrumentos que se dotan a las infancias para mantener un proceso de aprendizaje más rápido, sin ocuparse de los ritmos y espacios de estos procesos de los infantes, para algunos adultos, son el despertar de sus hijos a la era digital, y otros para mantener ocupados en esta vida acelerada y globalizada por el consumismo y el uso de tecnologías para accesar a información que en ocasiones no son de apoyo para la retroalimentación en su formación académica, y me voy más allá.  Niños de preescolar y más pequeños que saben el uso de estas tecnologías, donde ni siquiera han adquirido el proceso de leer y escribir, pero son expertos en el uso de teléfonos inteligentes y/o tabletas digitales.

 

Pienso un momento y me cuestiono porque estamos mermados en que los más pequeños usen estos aparatos, ¿será la vida acelerada? De la cual nos orilló la competitividad, la globalización y la digitalización misma que genera vidas paralelas a través de las redes, que coloca estereotipos en nuestros jóvenes con las plataformas de contenido, y que a los infantes les enseñan y agudizan el individualismo, animaciones que supuestamente están dirigidas a los pequeños pero que dañan el proceso del aprendizaje de tiempo en la comprensión de su entorno y la relación de el mismo como elemento del contexto, debido a la serie de imágenes y mensajes que son presentes y cambiantes en menos de 21 segundos, y no ayuda al proceso de correlación del infante.

Detengamos un poco esta vida, en la cual ya no podemos salir, más que en nuestros espacios privado y aislados del mundo exterior, para hacer esos silencios digitales y volver a las lecturas que dan reflexiones, a los audios que nos ayudan a usar la imaginación y las platicas que se comparten con acertijos y preguntas de reflexión; para que nuestros pequeños también sepan que desde su ser existen las posibilidades de generarse y aportar a lo demás, identificar sus cualidades y potenciarlas, practicando el análisis y la crítica a través de la eterna pregunta… ¿por qué?, ¿para qué? Estoy segura que varios nos remontamos a la edad escolar y que nuestros trabajos nos pedían llevar mínimo esa estructura en sus contenidos, las famosas preguntas del dado.

Sigamos practicando la reflexión, porque también al otro lado de la polaridad existen 3.3 millones de niños que no tienen acceso a estas herramientas y siguen siendo explotados para trabajar de manera ilegal, jóvenes e infantes de 5 a 17 años que se encuentran en negocios, en las calles, en el transporte buscando dinero para llevar a casa porque su condición familiar es precaria, ya sea porque papa y mamá no están o porque ellos mismos los obligan a tener esos trabajos, esos pequeño que de igual forma, aprenden forzadamente una vida a través de la explotación, y ningún ser humano debe ser explotado, mucho menos las niñas y los niños.

 

Estamos entrando en la curva del cambio de gobiernos y se acercan las propuesta, promesas e ideologías, es momento de reactivar esos temas que damos cada 3, 6, 9 o no sé cuantos años, lo reitero.  LA EDUCACIÓN es el pilar del avance de nuestra visión como sociedad, de nuestra forma de vida y de nuestra convivencia.