La Comidilla

Por Recalentado

 

*¿Y cómo les irá a los cuerpos policiacos de Acapulco con sus “flamantes!” patrullas que recien “estrenaron” en la dependencia encargada de la seguridad y vialidad porteña?. Y bueno, lo que pasa es que ya es imagen recurrente ver a algunas de esas unidades que les pasan energía, porque sus baterías ya no sirven, o que llantas u otras piezas están en mal estado, cuando en teoría debieran ser nuevas.

 

*Lo que sucede es simple: alguien le vendió la idea al Gobierno Municipal de que ahorrarían dinero si en lugar de adquirir los vehículos en agencias oficiales automotrices, mejor trataran con armadoras y que la negociación se diera sobre un arrendamiento en lugar de compra. En el papel se veía muy atractivo, porque los dineros se moverían alegremente. Y es que obviamente el margen de comisión y utilidad de la agencia no se pagaría al menos a los concesionarios.

 

*Cuando una agencia automotriz vende una unidad da garantía en piezas, pero sobre todo las empresas ensambladoras de cada marca entregan vehículos que siguieron un protocolo de pruebas y resistencia, que son normas oficiales para proteger al consumidor final y obligan a las agencias a tener vehículos certificados.

 

*Cuando se compran de manera directa a las armadoras, no se cierra el ciclo de prueba, resistencia, y mucho menos hay la certeza de que las piezas que traigan los automóviles sean nuevas, pueden ser rectificadas, medio uso. Por eso es que vemos a las “nuevas” patrullas averiadas continuamente.

 

*Alguien hizo de las suyas con esa “novedosa” manera de rentar vehículos para un sector tan sensible como es la seguridad de los acapulqueños. Esperemos que nuestras autoridades locales pudieran hacer un informe más transparente para evitar pensar mal y que haya algún mecanismo de rectificación.

 

*Trago amargo pasaron quienes andan impulsando la construcción del necesario hospital de tercer nivel del ISSSTE en terrenos del Centro Internacional Acapulco, cuando a votación a mano alzada y cantada, la exjefa de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, preguntó -en los propios jardines del Centro de Convenciones- durante su gira por el puerto, si los asistentes estaban o no de acuerdo en dicha construcción, que también significa el sepultar al CIA.

 

*La respuesta no fue unánime como se esperaba a favor del Hospital en el CIA, hubo sino la mayoría, sí voces y manos que se dejaron escuchar y ver, difiriendo de lo que se considera una decisión ya tomada por el Gobierno Federal de derrumbar las instalaciones del Centro de Convenciones. Por lo que mejor la exjefa de CdMx cambió rápidamente de tema.

 

*Pero a ver, dos cosas: 1.- Sí es necesario un hospital de tercer nivel en Acapulco, por lo que se debe de continuar con lo programado y presupuestado: comprar los terrenos (sin corrupción) y construirlo en un mejor lugar, al fin tienen ya autorizados los recursos. 2.- Que no se deje de nuevo abandonado el CIA y es que si se da -lo que hasta ahora es impensable dados los antecedentes de cuando se toma una decisión federal- se requiere meter una importante inversión para rehabilitarlo.

 

*Si por los motivos que quieran se mantiene la propuesta de construir el Hospital en terrenos del CIA, los principales afectados serán la mayoría de los acapulqueños, porque ya tiene rato que la carencia de un recinto para congresos y convenciones en la zona de la bahía ha afectado al sector turístico. Quejarse del tipo de turismo que recibe Acapulco y aplaudir que construyan un hospital en donde está el CIA es lo que le sigue de incongruente.