Autora: Cecilia Elizabeth Mosso Lomeli
Gracias doy a mis amigos
por estrechar con su abrazo
este cuerpo que ha sentido
su corazón sincerado.
Gracias doy por su sonrisa
que me llega como brisa
refrescando mi semblante
cuál torrente de agua viva.
Gracias por su amistad,
por sus palabras de aliento
para este humano imperfecto
que valora el sentimiento.
Gracias por cada palabra
al decirme cosas buenas
y fomentar la amistad
cuál miel de dulce colmena.
Se que cuento con ustedes
en momentos de alegría
y también en los momentos
que parecen osadía.
Gracias queridos amigos
por recibirme en su mesa;
por brindar con vino tinto
que es señal de su grandeza.
Por ustedes soy feliz
al contar con su nobleza;
solo me resta decir:
su amistad es mi riqueza.
