Delfino Campos
Problemas y conflicto sociales y familiares que suceden a diario. La sociedad es un caos. El tejido social necesita ser restaurado. La falta de valores en una sociedad que, al parecer, va de picada en medio de un caos social y de ética, esto es lamentable, claro está…la sociedad frente a una crisis de pertenencia y pertinencia.
A nivel familiar, hay conflictos tanto interpersonales como intrapersonales. Pensamientos dispersos y sentimientos encontrados en un escenario de desubicación. Canalizar nuestras emociones y separarlos para acomodar las ideas, podría ser una estrategia de solución para una vida plena familiar y social.
A veces, las emociones están mal canalizadas y, por eso, la persona tiende a la soledad y autolastimarse y, más aún, a la agresión y lastimar a los demás en su entorno. Hay personas que buscan falsas salidas a sus problemas de identidad tomando rumbos equivocados como las adicciones y demás vicios.
Las emociones, claro está, son parte de la vida, pero hay que canalizarlas adecuadamente. Tristeza, alegría, enojo entre otras, son las emociones principales de donde se desprenden otras. Somos lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. Es importante ubicar las emociones de acuerdo a un orden de ideas y sentimientos.
La salud mental resulta primordial para el manejo adecuado de las emociones y convivir con los demás y en sociedad. Todos experimentamos emociones al momento de comunicarnos con los demás. El miedo nos frena, claro está, frente a un peligro. El miedo forma parte de un conjunto de sentimientos. Las emociones son el conjunto de sentimientos que experimentamos frente a diversas situaciones que ocurren en la vida de todos los días.
Lo que nos gusta y podemos hacer y hacemos es nuestra fortaleza a desarrollar y lo que no nos gusta hacer, pero las podemos hacer son nuestras áreas de oportunidades porque tenemos la posibilidad de realización. Todos, en algún momento, hacemos cosas que no nos gusta hacer o está mal. Es normal.
La ansiedad, el enemigo invisible que nos mira de lejos: Hay personas que canalizan su ansiedad para lastimarse o lastimar a los demás. Meditar sobre sí mismo para ubicar ciertas dudas y aclarar las ideas. Muchas veces es más la preocupación que el problema mismo.
Dice por ahí una frase “preocuparse es pagar una deuda que no se tiene”, viene siendo como un corolario que encierra mucha verdad en el sentido de la búsqueda de una vida plena y felicidad. El fantasma de una preocupación no es otra cosa que el mal manejo y mal canalización de una emoción llamada miedo. La canalización adecuada de las emociones es la ventana a una realización de la persona humana en su diario transcurso de la vida. Las emociones son parte de la vida del ser humano y es una misión del hombre canalizar sus sentimientos a fin de equilibrar su vida, salud…
