Autora: Cecilia Elízabeth Mosso Lomelí
Adoré el primer suspiro
cuando mi padre me vió,
también el latido intenso
de su hermoso corazón.
Me cargó entre sus brazos,
se acercó a besar mi frente,
me acurrucó en su regazo;
me ayudó a creerme fuerte.
Fue como tocar el cielo
al sentirme tan querida,
tan protegida y segura;
me sentí la consentida.
Por eso querido padre
te escribo esta poesía;
con el cariño de siempre
te amaré toda la vida.
