POR ALEIDA ALARCÓN
Seguimos en semáforo verde y comienza a sentirse la normalidad, pero, ahora con el uso de cubre bocas y el sanitizante; que en lo personal me agrada la idea, debido al descuido que teníamos por nuestra higiene personal al compartir espacios y lugares cerrados con otras personas. Por ejemplo, al ingresar algún consultorio médico de cualquier especialidad, ¿se imaginan el número de bacterias que se encuentran desprendidas en el aire del espacio citado? O al ingresar a la sala de espera y/o de urgencias de un hospital cuantos entes contaminantes para nuestro organismo.
Los médicos debatirán que hay algunos que nos sirven como defensas, o que somos inmunes y resilientes; todo ello por la calidad de salud sobre nuestro propio sistema inmunológico, pero, ¿lo han pensado, ahora que la pandemia está poniéndose en tema habitual?
Este hábito que nos ha quedado sobre el lavado de manos correctamente, el uso de desinfectantes y cubre bocas; nos ayudará a protegernos del 90% de enfermedades contagiosas como: influenza, diarrea, enfermedades respiratorias, Hepatitis A, infecciones corporales, pie de atleta, cólera, fiebre tifoidea, por mencionar algunas. Es de suma importancia el autocuidado y comencemos llevándonos la ganancia que nos dejó esta pandemia sobre el aseo personal permanente. Pero, sobre todo, hacerlo durante todo el día, cada día de nuestras vidas.
Nos hemos informado sobre el lavado correcto de manos y hoy hacerlo como habito nos ahorrará numerosas visitas el medico; ya que, desde la higiene de nuestras manos, comienza todo; al salir o entrara a un lugar donde existen más personas, al usar un baño público o de algún edificio en particular mientras hacemos diligencias personales, es tener esa conciencia de protegernos y proteger a los demás.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cita que, en el mundo, 30 000 mujeres y 400 000 recién nacidos mueren cada año por infecciones, como la septicemia, frecuentemente causada por la falta de agua y saneamiento y por prácticas deficientes de lavado de manos, esto lo dejo como información de alerta, para poner en extrema usanza el lavado de manos, al iniciar o concluir cualquier cosa que hagamos, la salud personal inicia desde nuestro aseo en manos.
Esta práctica, que hoy concientizamos para que sea hábito, no la practicamos como creemos; de acuerdo a datos del mismo organismo, el 95% de la población mundial no se lava las manos, es tomado como problema de salud pública mundial.
Ocasionando la muerte de más de 3.5 millones de niños por diarrea y neumonía, algo tan simple como lavarnos las manos, debe verse como algo vital, sin permitirse ya dejar eso fuera de los hábitos que tenemos de igual de importancia como el tomar agua.
Aquí ahora les compartimos una manera de lavarse las manos correctamente:
Moje las manos y las muñecas y luego aplique jabón.
Restriéguese las manos durante al menos 20 segundos de manera que el jabón haga espuma.
Quítese los anillos o restriéguese por debajo de ellos.
Si las uñas están sucias, utilice un cepillo de limpieza.
Enjuáguese las manos con agua corriente.
Seque las manos con una toalla de papel limpia.
NO toque el lavamanos ni la llave de agua después de lavarse las manos.
IMPORTANTE: Utilice la toalla de papel para El Poder de nuestras Manos… cerrar la llave del agua y abrir la puerta.
Nos dimos cuenta que tropicalizaron canciones para adaptar el lavado de las manos, para registrarlo en nuestra memoria, bastante didáctico y muy pegajoso el cantar “la iguana” (canción folclórica de nuestro estado) y practicar el ejercicio de lavarse las manos, de buen humor y correctamente.
Y una frase para resaltar el artículo… “El médico competente, antes de dar una medicina a su paciente, se familiariza no sólo con la enfermedad que desea curar, sino también con los hábitos y la constitución del enfermo”. (Marco Tulio Cicerón)
Sigamos cuidándonos y no bajemos la guardia, el poder de la salud está en nuestras manos. ¡Literal!!!
