Por Delfino Campos Solís
En medio de todo…en medio de los tiempos de crisis nos queda la fe y la esperanza que son las fuerzas más poderosas para vivir y convivir con los demás. El hombre es el ser que, a pesar de todo, guarda en su interior la fuerza de la fe y también la fuerza de la esperanza.
No hay fuerza más poderosa que la fe y la esperanza para continuar en medio de la crisis social y crisis emocional frente a los problemas de la vida. La fe y la esperanza no mueren jamás pues son la llama que se mantiene viva y se mantendrá aún en medio del caos y de los problemas que el hombre mismo construye con sus debilidades y ambiciones.
La meditación y el diálogo consigo mismo son el camino para que el hombre pueda reencontrarse y retomar el camino hacia la realización como ser humano. Es necesario pues hacer una pausa en me – dio de la cuesta para pensar un poco de lo que hemos hecho a lo largo del sendero de la vida que hemos vivido hasta ahora.
Seguir adelante y vivir es la misión del hombre sobre la tierra. Vivir es la misión del ser humano desde que nace aún en medio de problemas y tentaciones. El camino es el amor y a la inversa. La vida también es saber amar al semejante. El sentido de la vida también se funda en el amor y en el perdón. El que perdona se libera y el perdonado se corrige y los dos vuelven a empezar por los caminos de la vida con sus altibajos y sus bifurcaciones tortuosas…
La vida se inicia todos los días. Todos los días tenemos la oportunidad de corregir nuestros errores. Todos los días nace una nueva alborada para empezar a vivir. Todos los días se empieza a vivir. El hombre debe siempre buscar la paz por medio del perdón para luego nacer otra vez la esperanza y la fe. Vivir en el amor a la vida y a la naturaleza que todos los días nos da la oportunidad de volver a empezar y redescubrirnos como seres humanos Todos los días tenemos la oportunidad de cambiar de forma de pensar y de ser…cambiar de paradigmas…
El hombre viejo guía al hombre joven. El hombre joven escucha al hombre viejo porque el hombre viejo ha andado el camino…un camino tan largo como su propia esperanza. Que no te pase lo que a mí, suele decir el hombre viejo que ha andado mucho camino con bifurcaciones sinuosas. Escuchar los consejos del hombre viejo que ha vivido más tiempo es aprender y tomar el camino correcto muchas veces escabroso…
Vamos, la vida se funda en el amor, en el perdón, en la fe y en la esperanza. Sin estas cuatro cosas la vida se vuelve gris. El sol se oculta tras la sombra. La luna se eclipsa en medio de su propio plenilunio. Las estrellas dejan de parpadear allá en el cielo. El niño deja de sonreír y el hombre deja de soñar y entonces nacen las guerras y los problemas entre las naciones. Y emergen unos rostros grotescos y desfigurados en medio de las sombras de la ambición…la ambición desmedida por el poder y por el dinero.
Y el hombre roba, veja y destruye su propia fe y su propia esperanza…y ahí está el escenario: las armas en las manos…hombres mal heridos…los niños tienen hambre y los viejos olvidados en cada rincón…y el mundo es desolado donde sólo se observan huellas de destrucción y muerte…
Y desde este espacio mandamos un saludo y un abrazo fuerte a nuestros lectores. Nuestros mejores deseos y nuestros mejores propósitos para nuestros lectores y para toda la humanidad…que sea vida y esperanza para todos…feliz año nuevo y próspero 2021…salud…
