“Nadie nace odiando a otra persona…. La gente aprende a odiar. También se le puede enseñar a amar”, Mandela.
Por: Lic. Karla Elizabéth González Ramírez.
En México la discriminación ya era un problema serio, antes del covid-19, con la llegada de la pandemia, ha tenido gran impacto en la sociedad. Trabajar en erradicar la discriminación es una tarea que nos compete a toda la sociedad en su conjunto. Las consecuencias de la discriminación en la vida del ser humano son muy negativa, para la salud mental y física. La discriminación hace referencia a una práctica que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo social; tiene que ver con la pérdida de derechos y la desigualdad para acceder a los mismos.
Durante esta emergencia de Salud pública, COVID-19, el miedo y la ansiedad son constantes en el ser humano, pero no son una excusa para estigmatizar a las personas que son posibles sospechosos, que están en tratamiento y/o que se han recuperado de la enfermedad, cuidares, médicos, enfermeros o familiares. Cualquier persona puede tener coronavirus y todos somos posibles sospechosos. La legislación Penal de Nuestro Estado protege de la discriminación a todas las personas, por razón de género o preferencia étnicas, o nacional, raza, color de piel, lengua, genero, sexo, preferencia sexual, estado civil, origen nacional o social, condición social o económica o condición de salud…
El estigma social que se ocasionado por el COVID-19 puede significar que las personas sufran depresión, ansiedad o vergüenza pública, que sean etiquetadas, estereotipadas, que se les discrimine, que se las trate por separado y/o que experimenten una pérdida de estatus debido a una percibida conexión con una enfermedad. Este tipo de trato puede afectar negativamente a quienes tienen la enfermedad, así como a quienes los cuidan, a sus familias, amigos, personal de salud y comunidades. No hay culpables del brote de la COVID-19 y todos debemos trabajar juntos para terminar con esta pandemia.
Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación, son campos propicios para la difusión de contenido hiriente, falso o intimidatorio. Este comportamiento es dañino y no se debe tolerar. Es necesario hablar de la responsabilidad del uso de la TIC´S, compartir información poco confiable, o alarmista, falsa, o discriminatoria, colabora a la discriminación y propicia la violencia. El impacto de la discriminación por COVID-19 es la debilitación de la cohesión Social, así como el aislamiento de las personas, lo que puede originar mayores consecuencias para el control de la enfermedad.
En esta Emergencia de Salud Pública, es necesario que se garantice los Derechos Humanos de todas las personas. Esta perspectiva de Derechos Humanos debe ser punto central en la toma de decisiones y generación de políticas Públicas. Todos los ciudadanos debemos ser conscientes que somos parte de la solución y sensibilizarnos de las afectaciones de salud, económicas y emocionales que trae consigo esta pandemia.
