Después de las elecciones, viene ¿la calma?

POR ALEIDA ALARCÓN

Auna semana en que la ciudadanía volvió a votar después de las campañas electorales que fueron un desfile de ocurrencias y de sorpresas al salto de vista de lo ordinario, hoy celebramos la participación social. Los ciudadanos votamos y el país gana, porque mostramos la fuerza del ejercicio democrático de elegir a quienes nos representan, comprobamos nuevamente que somos el pulso de cada rincón de nuestro México lindo y querido.

Hoy el INE contabilizó que el 52% de la población participó en esta pasada jornada electoral, y los partidos políticos que llevaban el puntero; se mantuvieron a la espera del conteo final, ya no hubo descalificaciones para las instituciones que deliberaron la contiendan, ya no se escuchó que se van a poner armar movilizaciones para desaparecerla; hoy el instituto fue el que ganó, por mostrar nuevamente que su existencia es para legitimar la democracia en nuestro país.

Porque viendo el lado social, el justo. Existieron más del 45% de la población que no asistió a votar, y habría que investigar las razones para no hacerlo; porque también ese número en los ciudadanos cuenta, y cuenta cuando pagan impuestos y cuando cumplen sus obligaciones; tenemos este sector sin respuesta y sin empatías por la política, ¿Por qué? Es una buena razón para continuar motivando a la ciudadanía de verse, sentirse y saberse que somos el poder de este país, de esta ciudad y que el estado de Guerrero no son los que votaron o los que no votaron; somos ciudadanos que compartimos el vivir honestamente para llegar a un fin, ser felices.

Aprovecho la oportunidad en los cambios de gobierno para seguir diciendo, la ciudadanía apareja una expectativa de cambios real en su comunidad, en temas tan torales como la seguridad pública, la salud y la educación; pareciera que este México se formó desde los de afuera, y el sur del país sigue siendo anclado al pasado con pasos lentos en la modernización de la población, y es de referirse a las vías de comunicación, a los sistemas públicos que la población debe tener para un bienestar; el desarrollo en el país se ve reflejado de acuerdo a los orígenes del presidente, en los gobiernos estatales, los beneficios pocas veces se ven generales y es correcto evaluar, porque el tiempo en su mayoría, no los beneficia para implementar los proyectos de sus planes de desarrollo, empero, el desempeño se nota en la percepción que tenemos los ciudadanos y la opinión que dejamos al trabajo presentado.

Por ello es seguir motivando la participación ciudadana, proactiva para acercar esas demandas de comunidad y que sean tomadas de primera mano, para que esto suceda se tiene que empoderar el colectivo, ¿cómo hacerlo? Con información, con cultura, con algo tan sencillo como prestar servicios de calidad, es así como los ciudadanos veremos la factibilidad de comunicación general, y no sólo aquellos que participaron en una campaña, también para aquellos que reciben de los gobiernos ese rechazo por ser y estar en los contrarios o no activar en su totalidad una movilización para promover un voto.

Como lo refieren candidatos virtualmente ganadores, “trabajemos por la unidad” y esa unidad es precisamente lo que cito ahora, todos somos y pertenecemos a esta ciudad, Acapulco también necesita atención exacta a cada uno de los problemas desde sus áreas técnicas y especializadas, ya que todos sabemos los “cómo”, pero no todo tenemos acceso a saber qué posibilidad, si las voluntades y sobre todo el procedimiento existen para efectuarlo, todos podemos y debemos aportar al cambio de esta ciudad que tanto necesita de una bocanada de aire ciudadano, hoy que los políticos son ciudadanos y los ciudadanos son políticos existe una oportunidad de crear sinergia para ese equilibrio que urgen entre los gobiernos.

#FelizTazaDeCafé

@aleidaad

aleidaad@outlook.com