DALE AMOR A ACAPULCO ¡EN GRANDE!

Por Patricia Segovia

 

Alguna vez leí qué; “No puedes amar lo que no conoces, lo que no admiras” y creo que tiene toda la razón quien así lo afirmó.

Cuando amas a algo o alguien, lo cuidas, lo mejoras, lo admiras, lo impulsas, lo apoyas, pero cuando no te importa, no tienes que hacer ninguna de las cosas mencionadas.

¿Amas a acapulco? ¿Amas a Guerrero?

¿Sabes cuantos presidentes ha dado al país?

¿Conoces su historia, sus regiones,  clima,  costumbres, comidas, bebidas, música,  trajes típicos o  cuando “nació”?

¿Has escuchado algo positivo de nuestra gente o solo que somos flojos, violentos, bloqueadores, rapiñeros, transas?

¿De verdad amamos a nuestra tierra?

Supongo que la respuesta es sí, entonces ¿Por qué permitimos que nos gobiernen quienes nos han robado, engañado?

¿Por qué no les exigimos buenos resultados?

¿Por qué los defendemos?

Y nosotros:

¿Por qué tiramos basura en la calle?

¿Por qué dejamos a nuestros perros y gatos en la calle?

¿Por qué tiramos el agua?

¿Por qué permitimos nuestras banquetas invadidas?

¿Por qué no nos duelen las mujeres y niños abusados?

¿Por qué la saña contra Acapulco en particular?

¿Por qué cerramos la “Costera” para protestar y no dejamos encerrados a diputados y autoridades en sus casas u oficinas hasta que resuelvan los problemas?

Han pasado autoridades de diferentes partidos, hombres, mujeres y en muchos casos son los mismos, solo que ahora “vestidos” de diferente color y por ello, los apoyamos y encumbramos, aunque nos hayan traicionado una y otra vez.

Este día, quiero proponerles varias cosas.

Conozcamos nuestro Estado. Hay que valorarlo, amarlo, admirarlo.

Aquí nacieron grandes héroes, escritores, políticos, deportistas, cantantes, actores, profesionistas de todas las actividades ¡hasta astronautas y científicos!, pero también la abuela que cocinó lo que había para darnos de comer, la vecina que nos ayudó cuándo la necesitamos, el hijo que se ha partido la espalda por ayudar a la familia. Los ejemplos son diarios de superación, trabajo y esfuerzo, porque los guerrerenses no somos flojos, no somos violentos, no somos carga, no somos lo malo en definición. Los “malos” son menos, pero hacen daño, son ruidosos, por ello, son más escandalosos y por ellos, nos han estigmatizado

Somos, en su mayoría, gente buena, que muchas veces, hemos sido engañados.

Necesitamos educación, una mejor calidad de vida.

Pero para recibir hay que dar.

Hay que trabajar y pagar impuestos. Hay que cuidar el agua

Hay que separar la basura

Hay que cuidar a nuestros niños, mujeres, mascotas

Hay que respetar la ley, comenzando por la de tránsito

No hay que atacarnos, hay que apoyarnos.

Hay que consumir a los locales y si son amigos, mejor, sin pedir descuento o crédito.

Hay que bloquear, pero a quienes no hacen su trabajo, no aplican la ley, no sirven.

Hay que limpiar las banquetas

Somos un lugar turístico y como tal, hay que agradecer y valorar la visita de todos los que vengan, pero ¿Por qué permitimos que nos dejen las playas sucias, la “Costera” como excusado para caballos y basurero,  así como el gran escenario para exhibición de pornografía sobre motos durante varias veces en un año?

No se puede “hablar bien de Aca”, mientras no se generen acciones positivas, aún con una “oficina de manejo de crisis” ¿Han escuchado eso de que “con un dedo, no se tapa el sol”?

Se debe exigir a los que nos “¿gobiernan?” que efectivamente, lo hagan, que apliquen la ley y nos traten igual a todos. Mientras sigamos callados ante la indolencia de la autoridad, mientras la ciudadanía no exija sus derechos, todo seguirá igual y con tendencia a empeorar. “El que calla…”

Una cuestión final. Que gusto que Zihuatanejo tenga “El Partenón” y Chilpancingo el auditorio “Sentimientos de la Nación” para que se presente, por ejemplo, “La
Orquesta Filarmónica de ACAPULCO” y no exista un recinto digno para esos grandes músicos en nuestro puerto, del cual, siendo reiterativa, lleva el nombre.

En nombre de todo lo bueno, porque lo hemos recibido, que nos ha dado este maravilloso y único lugar del mundo de nombre Acapulco, me atrevo a pedir que busquemos y trabajemos por hacerlo el lugar habitable que nos debemos y eso solo se logrará, dándole el amor que podemos y le debemos brindar, porque lo merece, lo necesita

P.D. ¿Se puede habilitar un espacio en el “Edificio inteligente para la O.F.A.?