CONSTRUIR PAZ, DIALOGAR Y EXISTIR PROACTIVAMENTE DESDE EL ESPACIO PROPIO

Aleida Alarcón

aleidaad@outlook.com

 

La violencia vuelve a medirse a través del INEGI, y se publica la percepción de inseguridad y criminalidad que tiene la población en el país, en el 2022 el 27.4% de los hogares tuvo uno de sus integrantes como víctima de un delito, en la vox populi se tienen datos que 6 de cada 10 hogares son víctimas directas de violencia y, víctimas del crimen directa o indirectamente.

La violencia hoy está a tales niveles que sigue su proceso de naturalización entre la sociedad, esto debido al temor que tienen los ciudadanos cuando son víctimas para establecer el circulo de la justicia, a través de la denuncia, porque el estado de Guerrero cuenta con una percepción del 90% de corrupción sobre sus gobiernos; es decir que la mayoría de los guerrerenses considera que la impunidad hace nulo los procesos de impartición de justicia para los delitos cometidos en la entidad.

Los mismos gobiernos hablan de la construcción de la paz, pero para que existan constructores de paz, deben existir escuelas para construir la paz.  Me refiero a los actores que trabajan de manera incansable por las comunidades, las mujeres, los jóvenes, la infancia a través de sus distintos espacios con las instituciones, educación, cultura, deporte, para replantear la mediación y resolución de conflictos.

Porque el final, nosotros, los ciudadanos también tenemos esa responsabilidad de aportar desde nuestras facultades a la convivencia social, para lograr una nueva versión de la cohesión comunitarias, social e institucional; siendo estas úlltimas las que dirijan esas estrategias que tengan a través de sus planes de desarrollo para atender el origen y el proceso de la generación de las violencias, la prevención,  es la medula de toda atención que los gobiernos deben implementar en todas sus agendas estructurales de proyectos.

La sociedad tenemos que repensar como es que se está dando la violencia y revirarla a través de identificar cuales son los factores que nos involucran como ciudadanía para evitar conductas violentas y anti criminógenas que coadyuven a la construcción de la paz.

Seamos responsables desde nuestros espacios y organizarnos para no polarizar como lo vemos que pasa en la política, que nos esta abonando a conductas de intolerancia, de nulo manejo de frustración y de ataques sin sentido por defender ideologías, la gobernadora lo maneja en su narrativa, “el dialogo con el pueblo”; y tomemos la palabra, pero…dialoguemos primero los ciudadanos para establecer una organización consolidada para tener ese dialogo que los gobiernos nos discursan, establecer el dialogo nos ayudará a trabajar en la solución de conflictos, y mediaciones, acuerdos y avances para nuestro bienestar común.

Seamos buenos escuchando, unos con otros, entre nosotros, los ciudadanos y practiquemos en cada grupo en el que participemos, iniciemos desde casa, y tal vez iniciar desde el microcosmo… iniciar desde mi yo, como me trato y como me escucho y ahí existirá esa armonía para dialogar, porque la metafísica lo cita: “lo que es adentro, es afuera” “lo que es abajo, es arriba”; comencemos desde ahí…