Delfino Campos
Se siente la proximidad de las elecciones. También se aproximan los debates, ¿debates de propuestas? ¿debates de descalificaciones? ¿sacar los trapitos al sol? La política es un show. El pueblo es el pueblo. La disputa es el poder. El poder político y el poder económico. En tiempos políticos todos quieren protagonizar y ser los héroes de la faramalla, vaya pues…
Todos quieren ser el centro de atención. Todos quieren “servir”. La oposición espera cualquier oportunidad para tirarle a la 4T. El descarrilamiento del tren maya ha sido tema de opinión de los opositores de la llamada cuarta transformación. A los conservadores, al parecer, les gusta que salgan mal las cosas. Que cosas, ¿no…? No les importa la patria.
La violencia es otro cantar y también es celebrada por los opositores del régimen de la 4T. El clima político se expande. Los neoliberales nomás están cazando para criticar los errores del régimen. Son tiempos de los que la gente ya está acostumbrada. Es una violencia sospechosa, ¿no…? Todo se vale, al parecer cuando de política se trata.
La ciudadanía se prepara desde sus trincheras. Las trincheras cívicas y políticas que siempre han sido en tiempos electorales. Los opositores tratarán de confundir a la gente con eso de las alianzas, pero el pueblo sabe lo que hace. En los tiempos de las elecciones salen a relucir las artimañas para “ganar”. Vaya, se dan hasta con la cubeta en los debates.
Sólo que ahora ya no hay tortas ni despensas. Ya no hay líderes que se valgan de las necesidades de la gente. El paso de Otis hubiera sido una muy buena oportunidad para hacer política. El clima político se recrudece cada vez más. Y la gente espera con paciencia el momento para ir a sufragar. Para transformar de manera pacífica con los sufragios.
El tiempo es sabio. Todo está calculado. Nada sucede fuera de tiempo. Los tiempos de la política son tiempos que ya están marcados. Dicen por ahí que todo cae por propio peso. En política todo está escrito y todo puede suceder. El tristemente célebre PRIANRD ya tuvo su tiempo. Fueron más de setenta años de dizque gobernar.
Lo que no cuadra es que cuando ya se sienten perdidos poco a poco se van pasando a Morena y llegan hablando mal de su partido. Así es la política. Así es la forma de desenvolverse cuando de política se trata. El clima político ha sido así de doble personalidad.
Mientras tanto no sabemos cuál será el final de esta telenovela llamada política. La gente espera con paciencia para participar en esta contienda y en este CLIMA POLÍTICO Y MÁS …nos leemos en la próxima entrega…haz ejercicios…
