CANDIDATAS, CANDIDATOS Y EL ESPECTACULO

POR ALEIDA ALARCÓN

La sociedad civil forma parte coyuntural para que la Democracia en un país sea legitima e irrefutable, en el marco de los tiempos electorales que vivimos ahora, estamos observando un grupo de personajes del ámbito artístico, deportivo y de entretenimiento; saber que actores, cantantes, reinas de belleza o futbolistas nos van a gobernar preocupa.

En el corazón de cada partido político, está el ¡ganar!, todo a través de sumar votos, para mantenerse en el ranking de los supuestos estudios y encuestas de la aceptación de la población; México no sale de su crisis decadente de los perfiles de la clase política, hoy toman mano de personas de la vida pública del entretenimiento. El objetivo, mantenerse activos como partidos para seguir consumiendo el presupuesto que se les etiqueta de acuerdo a su estructura, numero de gobernantes, diputados y senadores que tienen en la esfera del gobierno para seguir en la agenda del poder.

La estrategia ha cambiado, el cambio de gobierno federal fue un mensaje de la población misma sobre el hartazgo a la corrupción y al interminable ciclo del desfile de políticos hombres y mujeres que pasan de un puesto a otro en todos los niveles de gobierno, no generalizamos; pero la ciencia política indica que el ejercicio de una persona en puesto de elección debe rendir cuentas y cubrir perfiles, tiene que dejar un historial del trabajo en su oficio y en su desempeño profesional como representante de una circunscripción o entidad federativa, todo individuo que es vota tiene la responsabilidad y obligación de hacer cumplir la ley y dar el resultado que dijo y/o prometió en su campaña, ese ejercicio lo legitima para aspirar a ser una figura aceptada, popular, posicionada con base en su trabajo y los resultados de las responsabilidades que se le confieren con cada cargo.

Preocupa ver en entidades federativas que están reciclando personajes de la política que son identificados como formados a la vieja escuela, ocupa pensar en cómo los ciudadanos podemos cambiar la forma que tenemos de nuestros gobernantes y los resultados que obtenemos de nuestros gobiernos, ¿Por qué elegir a uno que ya estuvo y no trajo desarrollo, ni fortaleció la seguridad? ¿Por qué votar por el que no me representa desde la forma en que se dirige hacia mí con su discurso? ¿porqué? Por dejarnos guiar por la influencia de campañas, dadivas, promesas a beneficios individuales y no colectivo, así hay quienes se comprometen con el candidato o la candidata ya que logrará satisfacer sus demandas, intereses que están por encima de componer primero la ciudad, la región, el estado, la sociedad misma.

Hay algunas personas que me han comentado que la educación se da en casa, no coincido, hoy por hoy, lo tiempo nos demandan una integración del hogar, con el trabajo de la familia, pero también el trabajo del desarrollo humano en la escuela; para así formar niñas y niños que se conviertan en ciudadanos pensantes, proactivos y con el interés de participar en la vida pública de su comunidad para mantenerla primero, en una sociedad integra, en una ciudadanía responsable y en el ejercicio de la cultura de la legalidad.

Aquellos que pertenecemos a la sociedad civil organizada, estamos obligados a promover el consumo de información veraz a la ciudadanía, con el fin de ejercer un voto razonado, y no se deje seducir por la empatía que les generen algunos personajes públicos del entretenimiento o los intereses de sus mini grupos para hacer ganar a los que ya fueron y la historia misma los sigue señalando públicamente, poniendo en tela de juicio su integridad y cumplimiento a los puestos para los cual el pueblo los elige.

Estamos tan sectorizados, que los partidos se ocupan de incrementar adeptos para subir sus votos en las elecciones, y esto lo hacen a través de estos personajes de la vida pública del espectáculo, Ivonne Acuña Murillo, catedrática de la Universidad Iberoamericana; cita que postular a famosos es “una postura muy pragmática” los partidos políticos “elijen a quienes pueden arrastrar votos sin importar que tengan la preparación y sin saber lo que van hacer” todo por conservar y/o acceder al poder.

“Sabemos que los partidos van a postular a quienes les dé más votos. Ya no tenemos partidos políticos con ideales, con compromisos con el pueblo; lo que hay es pragmatismo y buscan famosos, así como buscan a quienes les garanticen contar con una clientela electoral en determinada localidad. Entonces lo que la ciudadanía necesita o quiere pasa a segundo plano”. Y en ocasiones ni al tercero, ni cuarto plano; se queda en la dimensión desconocida. Como el tema de la seguridad que pedimos en cada ciudad de este país, y pareciera que es un tema de agencia para negociar más recursos, porque a mayor índice delictivo, mayor presupuesto puedo solicitar para operar, obvio sin ningún resultado.

Por ello es compromiso platicar en cada oportunidad para que aquellas personas que nos llegan hablar de sus candidatos o aspirantes a un espacio en la boleta de elección, hagamos el ejercicio de hacerlos reflexionar, me he encontrado en sesiones virtuales de distinta índole donde me prometen que sus aspirantes (rojos, verdes, azules, morados, marrones, amarillos y naranjas, etc.) serán los que arreglaran el mundo y pongo en la mesa la siguiente pregunta: “¿Cuál es la propuesta principal de tu candidato o candidata, y cómo hará que resulte en el ya conocido lento y corrupto sistema de gobierno? He obtenido varias respuestas según la ciudad, en Acapulco las cosas se convierten en un abanico de ilusiones y aspiraciones para tener al puerto como en los buenos tiempos, en Ciudad Victoria, Tamps. por ejemplo, le apuestan a una mujer que viene de la ciudadanía y trae un tema de inexperiencia y mucha empatía, pero eso ¿le servirá? ¿funcionara si gana?; en Tijuana resurge un político de la “vieja escuela” que tiene a la sociedad comercial y académica pensando cómo estará la ciudad si llega ese personaje; en Xalapa de la misma manera, un desfile de muchas personas que tienen esos oscuros más que claros y que la ciudadanía exige paz, la seguridad allá ya se convirtió en tema vital.

Por ello es la responsabilidad social, todos los electores debemos estar bien informados al momento de elegir; unos pasos adelante nos llevan los partidos al ponernos a los que serán votables, porque no los elegimos por perfiles o resultados a su desempeño; vamos a seleccionar de los que nos pongan en la boleta, y con eso está el poder ciudadano, votar de manera razona y quien es el que realmente si sabrá que hacer con la manera de gobernarnos y traernos esa estabilidad que tanto anhelamos, porque bien aplicada la frase de Joseph de Maistre, que sugiere que “toda nación tiene el gobierno que merece”. CANDIDATAS, CANDIDATOS Y EL ESPECTACULO

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