Por Rubén Darío Piza Romano
Ya comenzó la efervescencia política en nuestro país y volvemos a sufrir el despilfarro de grandes cantidades de dinero por parte de los partidos políticos, empleados para promover en los medios de difusión y otro tipo las próximas candidaturas de quienes desean llegar a ocupar un cargo público o su reelección; estaremos siendo visitados en las diferentes colonias y lugares públicos para escuchar sus discursos en donde ofrecen y prometen crear, construir, promover, etc. Todo lo que se le ocurre con tal de obtener el apoyo de los ciudadanos, sin dejar de mencionar los abrazos y apretones de mano a los que escuchan y asisten a sus mítines. Pero cuando logran su objetivo de todas esas promesas y detalles se olvidan de hasta de regresar a sus lugares en donde hicieron compromisos, por supuesto, salvo sus contadas excepciones.
Por lo pronto ya se realizan permisos o renuncias a los cargos que representan, como son:
Senadores, Diputados, presidentes Municipales, Regidores, etc. ¿Y me pregunto?: ¿Esos funcionarios que desean repetir o competir por otro cargo diferente, habrán hecho un análisis de haber cumplido honestamente con la representación que ostentaron durante su periodo de gobierno en la circunscripción que representaron?
Sería interesante que periódicamente convocaran a la ciudadanía a escuchar un informe parcial de sus actividades que han realizado. Y por supuesto han raras excepciones, pero habría que obligarlos a todos que por ley se dispone.
Lo anterior manifestado sale a colación al recordar con tristeza el embate del terrorífico Huracán Otis, que destruyó a Acapulco sin excepción y lo digo porque a todos nos afectó de diferente manera, destrucción que todavía no sabemos hasta cuando tendrá fin, sin embargo, durante un mes y días después del huracán no se presentó en nuestra colonia ninguna autoridad, ni municipal y estatal, para auxiliar a la población que por la gracia de Dios sobrevivimos. Esa actitud de nuestros representantes populares deja mucho que decir y que pensar para los votos de las próximas elecciones.
Por todo lo anterior escrito, invito a la ciudadanía que analicen a los que pretenden representar un cargo público, que sean personas que conozcan lo que quieren desempeñar, que tengan preparación académica, que sean honestos en todos los sentidos, no brincar de un partido político a otro, o cambiar de color como camaleones, que demuestren deseos de ayudar con desarrollo a la comunidad y en general de Guerrero. Y no pretendan llegar para obtener altos ingresos económicos y lucrar con lo que representan, que sean personas que logren la aceptación y apoyo de la población para que sin rencores y unidos participar pueblo y gobierno, en el desarrollo de nuestra comunidad, nuestra ciudad, nuestro estado y así engrandecer a México.
“LOS HECHOS HABLAN POR LOS HOMBRES”
Gral. Vicente Guerrero
