Por Patricia Segovia T.
Desde el inicio de esta segunda semana de febrero, tenía intención de escribir algo para “Presencia”, pero todos los temas me resultaban negativos, tristes y sobre el 14 de febrero, pues tampoco me motivó.
En esas estaba cuando me llama la atención que hoy, 13 de febrero, es “Día de la Radio”, por resolución de la Organización de las Naciones Unidas del año 2011 y celebrado por vez primera en 2012
Me puse a investigar y me encontré con lo siguiente:
.1873. James C Maxwell publica su teoría sobre las ondas electromagnéticas.
· 1888. Henrich R. Hertz crea el primer detector y transmisor de ondas electromagnéticas.
· 1895. Guglielmo Marconi inventa el primer receptor de ondas hertzianas usando un oscilador eléctrico creado por Hertz.
· 1896. Alekxander Popov inventa la primera antena electromagnética.
· 1897. Nicolas Tesla presenta la patente para el radiotransmisor.
· 1899 Marconi realiza la primera transmisión de un país a otro (Inglaterra a
· 1914. Inicia la Primera Guerra Mundial y la radio es utilizada para coordinar la localización de las tropas.
· 1920. Aparecen las primeras emisiones radiales regulares y de entretenimiento.
· 1933. Se inventa la radio FM.
· 1948. Se inventa la radio de transistores.
· 1963. Primera emisión de radio vía satelital.
· 1993. Surge la primera estación de radio online.
La radio es muy especial para mí.
Cuando era niña, vivía en un lugar sin los servicios básicos. La energía eléctrica, uno de ellos, no era algo accesible para los habitantes de “La presa” en el Estado de México.
El único entretenimiento con que podíamos contar, (Además de jugar con tierra, subir árboles, brincar zanjas, jugar beisbol y a las luchas. Yo era “El santo”) era la (el) radio.
A través de ese nuestro rectangular, verde, con antena, aparato que “trabajaba” por medio de pilas “gordas”, me aprendí las canciones de Agustín Lara, María Greever, la Trova Yucateca, los tríos. Aunque no conocía palabra alguna en Inglés, “cantaba” todas las creaciones de “La Ola Inglesa”
Lo más emocionante era por las tardes-noches. Escuchar “Kalimán”, “Chucho el roto”, y eventualmente “Porfirio Cadena ,”El ojo de vidrio”. ¡Era fantástico! La imaginación infantil, viajaba por el mundo, por los campos, casi podía oler las flores, sentir la lluvia “ver” los caballos, y todo lo que se describía por medio de la voz de un locutor que narraba esas historias.
Los sábados, también era una aventura al escuchar las radionovelas como
“Cuando el diablo llora” y/o “Tu amor es mi fortuna”. Había relatos de terror, pero con el miedo, no me he “llevado” nunca. No puedo obviar “La tremenda Corte”. Los personajes eran verdaderamente, adorables y muy cómicos. “El juez , “El secretario”, “Tres patines”, “Rudecindo”, “Nananina”. Cada uno de ellos era diferente en la mente de quienes escuchábamos el programa. Para mi prima, el personaje femenino, era una mujer muy gorda, para mí, “flaca”.
Era una delicia escuchar a locutores como; César Alejandre en sus competencias de canciones por medio del voto del público. Resultaba casi frustrante no poder participar. Si no tenía energía eléctrica, menos teléfono. Oír a Víctor Manuel Barrios Mata despidiéndose porque dejó “al niño en la lumbre y los frijoles en la cama” o porque tenía “harto de lavar y planchar” me divertía, no importando cuantas veces lo repitiera.
Por medio de este aparato, nos enteramos de los pormenores de la guerra de Vietnam. Nunca entendí realmente que pasaba en esos lugares tan citados llamados Saigón y Hanoi.
La radio me ha acompañado en viajes, transporte público, mi auto. Muchas veces la prefiero a cualquier otro medio de comunicación. Hasta los juegos de “beisbol” de los “Dodgers” y los “Padres”, los escuchaba cuando fui verdadera fanática de esos equipos.
En los años ochentas, un talentoso Alejandro Gonzáles Iñarritú, acompañado de Martín Hernández, me llevaron, una vez más a escuchar y sentir la música que dejó huella en mi existencia como la de Phill Collins, cuyas composiciones fueron el marco perfecto en mi incursión en materia de amor de “¿pareja?” y las desilusiones correspondientes.
He tenido la oportunidad de participar en, mi adorado radio. He estado en cabina con personalidades del micrófono. Geraldina Pérez, Martha Casas, Arturo Solis, Emilio Moreno, Paty Toscana, Jorge Zamora, Sergio Mata, Fanny Obé, Julio Zenón, Laura Campos, Karina Gómez, han hecho un sueño, realidad.
Después de “Ottis” el primer medio que tuve a la mano, fue la radio
Mi infancia, ahora lo valoro, con algunos “asegunes” fue feliz, pero sin la radio, no la habría vivido de esa manera.
Sin proponérmelo, este escrito está dedicado al amor: A la música, a los recuerdos, a los locutores, técnicos, actores, creadores de ese maravilloso, inigualable, insustituible medio de unión entre las personas llamado “Radio”, al qué es lo mínimo que podemos hacer; dedicarle un muy merecido día.
