Delfino Campos Solís
A lo que se ve, al menos es mi percepción, en estos tiempos decembrinos, solía haber un poco más de vigilancia policíaca en las calles de la ciudad, pero tristemente se percibe que, ahora, hay poca o nula presencia de los cuerpos de seguridad. Así se ve y también así se comenta en las pláticas de la calle. En esta temporada, pues, ha habido nula vigilancia y los asaltos están a la orden del día, principalmente a las salidas de los bancos.
La teoría es que, tal vez, alguien da aviso a los delincuentes para que atraquen a la gente que sale de los bancos o los delincuentes se infiltran a las instituciones bancarias para ubicar a sus víctimas y después atracarlos afuera. Algo está pasando, señores autoridades del municipio y del estado. Deberían de implementar estrategias en los bancos de no dejar pasar a cualquier persona sin previa identificación y que haya vigilancia militar o de la guardia nacional a las afueras de las instituciones bancarias, digo, ¿no…?
Y repito: algo está pasando señora presidenta municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, la gente ya no puede andar tranquila en la calle porque si no es por el covid 19 es por los delincuentes organizados que asolan la ciudad a todas horas. Recientemente se dejó saber de unos asaltos en el centro de la ciudad donde los amantes de lo ajeno asaltan delante de todos sin que hay cerca alguna patrulla. Aquí hay gato encerrado, digo, ¿no…?
Los delincuentes, carentes de progenitora, son gentes sin escrúpulos y sin una pisca de humanidad ni de dignidad. Son gentes sin identidad de personas en las familias. La falta de valores desde los hogares es lo que genera este tipo de conductas y este tipo de gentes antisociales.
En las áreas cercanas de los bancos deberían registrar a la gente que transita por ahí porque podrían estar infiltrados los delincuentes en esos lugares. Pongan cartas en el asunto, señores autoridades de la seguridad pública, la gente paga sus impuestos para que, éstos, los impuestos, regresen a la ciudadanía en forma de servicios públicos y, entre ellos, la seguridad de todos.
Pero lo que está pasando es todo lo contrario: no hay seguridad, no hay servicios públicos, no hay vigilancia en la ciudad, pero sí la delincuencia que a diario azota a la población. Y la población, aparte de todo esto, no tiene ya confianza en la policía por varias razones y muy obvias. Está visto que, en materia de seguridad hay mucho que revisar y analizar, ¿cuál orden y paz?
La corrupción es la madre de todos los actos impunes. No cabe duda: algo está pasando en la ciudad …hay gato encerrado, pues, en el sistema de seguridad pues no hay vigilancia en la población. La delincuencia común, aparte de la delincuencia legal, al parecer representada por las dizque instituciones, está asolando la población…ALGO ESTÁ PASANDO…
