
Rubén Darío Piza Romano
Considero que no debemos quedarnos callados ni aceptar que se concesione la franja Costera, desde el mal llamado parque de la Reyna, utilizar el jardín del Puerto para construir un centro comercial y una zona de restaurantes, lo que en mi opinión se trata es de un despojo al pueblo de Acapulco, el cual está lleno de historia para México y el mundo por ser el pionero de lo que ahora se llama Turismo, que nació con la llegada de la Nao de China que cada venida que hacía al Puerto, llenaba de mercadería las playas y los compradores o vendedores llegaban a Acapulco con anticipación de diferentes partes de la Nueva España y de colonias de Sudamérica, también asiáticos y viajeros americanos al Asia.
No es posible que tengamos que ir perdiendo los atractivos naturales de nuestro Acapulco que desde los tiempos del presidente Manuel Avila Camacho, hasta nuestros días y para ser más preciso consultar el libro “Recuerdos de Acapulco” del Sr. Ruben H. Luz Castilo.
Todos sabemos que los atractivos de Acapulco son el mar y sus playas, los atardeceres así como las maravillas puestas de sol contrastando con el hermoso azul de cielo, que deberían hacerse en diferentes lugares donde existan “miradores” ; pero son contados los sitios donde hay un espacio para que el visitante o el mismo pueblo, pueda disfrutar del panorama y tomar foto y video de recuerdo, si vas a Pie de la Cuesta, a un costado de la carretera encontrarás solo uno.
En sus orígenes turísticos de Acapulco las sombrillas de palapa en la playa eran un atractivo turístico para el visitante, pero una autoridad tuvo la feliz idea de quitarlas y convertirlas a malla sombra, quitándole el atractivo natural.
Al paso del tiempo una autoridad municipal mandó a construir un monumentos a los Héroes de la Independencia en el centro de Acapulco y un kiosco en el Zócalo, después de su periodo de gobierno otra autoridad quitó el monumento y los Héroes se dispersaron, todavía nuestro gran Cuauhtémoc no encuentra sitio donde ubicarse y permanece actualmente en un rincón de la entrada del actual Ayuntamiento.
En otro periodo, a la autoridad municipal no le gustó y desapareció un bonito kiosco ubicado en el Zócalo, actualmente se permitió que el Zócalo se convirtiera en un mercado de artesanías, así como construir un nuevo kiosco que no tiene altura y permanece escondido en un rincón del Zócalo.
La explanada de La que Quebrada que en tiempos pasados se utilizaban para realizar bailes populares los fines de semana coronados por la hermosa vista al mar, ahora se redujo, no hay bailes y la convirtieron en estacionamiento, con pequeños puestos con artesanías, y para evitar la vista al mar construyeron unos sanitarios además bien cobrados.
Ahora lo que falta para cerrar con broche de oro es aceptar la construcción de restaurantes y tiendas en el jardín del Puerto y toda esa franja Costera, donde solo podrán ver el mar los que puedan comprar o consumir en los comercios instalados en esa franja de lo que fue le Malecón que nadie hace mención a ello.
No olvidemos que el Malecón murió desde que se construyeron esos grandes y horribles edificios, ahora desocupados y olvidados, que en su momento funcionaron como estacionamiento para autos que embarcaban a otros países, ahora estorbos que evitan disfrutar la hermosa vista al mar y la visita del pueblo y turistas al viejo Malecón.
DESPIERTA ACAPULQUEÑO
