El panorama sobre el desarrollo del contagio del COVID19 en Guerrero, en especial en Acapulco, es complicado. Se hizo muy flexible la movilidad en el municipio a partir de pronunciamientos oficiales -vamos a suponer mal interpretados- y días festivos en el que no se respetaron las normas de sanidad obligadas.

Ni se domó la pandemia, ni se aplanó la curva, pero sí para muchos fueron indicios de que podían salir a festejar el Día del Niño y Día de las Madres. Las desagradables consecuencias, son las que se están viviendo en estos momentos ante el alto número de contagios y defunciones por coronavirus.

La semana pasada, quedó comprobado que el virus estaba tocando puertas cercanas a todos. Las redes sociales, comunicados, chats privados, dieron constancia de que algún amigo o conocido tuvo el deceso de un familiar o cercano, eso sí fue una realidad.

En estos momentos hay quien todavía dice no creer en el virus porque señalan que no conocen a nadie que haya muerto por COVID19. Esa mentalidad dificulta aún más poder frenar esa enfermedad altamente contagiosa.

La verdad es que mientras se carezca de una vacuna se deben extremar precauciones, para tratar de que sino regresamos al tipo de vida que llevábamos, al menos se le acerque algo.

Por eso, mantenga su sana distancia, use cubrebocas y careta si es posible. Lávese constantemente las manos y evite los lugares públicos sin protección. Pero sobre todo haga lo posible y quédese en su casa.

Los que le apuestan a la llamada “inmunidad de rebaño” y deciden infectarse, es su responsabilidad. Sólo como dato hay que decirles cuatro cosas:

1.- No se tiene la certeza de que cree inmunidad el contagiarse.

2.- Es una ruleta rusa -de acuerdo a cada organismo ya sea infante, joven, adulto o adulto mayor- sobre cómo se desarrollará el virus en cada organismo.

3.- Si se contagian y son asintómaticos -lo cual es difícil detectar, sólo que hubiera el test universal- son una bomba de contagio impune y que cobrará vidas.

4.- Si enferman requerirán de espacios hospitalarios que en estos momentos están al borde del colapso.

Así que hay asumir el riesgo y responsabilidad que cada uno quiera correr en esta pandemia. Para los que les importa su entorno, cuídense mucho porque al cuidarse cuidan a las personas que les rodean. A los que no creen en la existencia del virus o le apuestan a la inmunidad de rebaño, ojalá sólo ellos fueran los afectados, pero desgraciadamente eso no es así.

Por eso, más allá del #QuédateEnCasa se tiene que ser responsable en el manejo de precauciones hasta que esto aminore y podamos llegar al descubrimiento de la vacuna o un tratamiento que permita sobrellevar la enfermedad.

Estamos ante una carrera de resistencia, de sobrevivencia… no lo olvidemos.

#QuédateEnCasa #ParaVernosPronto