Delfino Campos Solís
Es una reflexión para valorar un poco lo que tenemos porque dice el refrán: nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. El planeta ya necesitaba una cuarentena para darse un respiro. La cuarentena es el resultado del caos que el mismo hombre ha provocado con su irresponsabilidad frente la naturaleza. Vamos, debería decretarse una ley para cuidar el medio ambiente, es decir, un período anual de unos cuantos días sin salir de casa, tal vez una semana, para restaurar la naturaleza. Medidas estrictas, pues, para cuidar el mundo.
Actualmente, las calles están vacías debido a la crisis sanitaria y de salud, pues nuestro país está en estado de emergencia frente al covid-19. Esto, quizás, era necesario sólo que, muchas veces, no entendemos los mensajes que la vida nos da, pero sí entendemos, que los políticos lo vuelven una oportunidad para hacer campaña…para hacer su negocio de engañar a la gente. Los políticos todo lo politizan, vamos, entre políticos vivimos y entre políticos te verás después del covid-19, pues ahorita están calladitos…
Lo que sí es cierto es que hay que guardar la calma. No dejarse llevar por noticias falsas. Hay que estar al tanto de las fuentes oficiales y de gobierno…las fuentes de salud, pues. Evitar las compras de pánico que sólo nos llevarían a la desesperación. Lavarse las manos constantemente es otra medida que hay que practicar. También es cierto que hay que mantener el optimismo y vivir sin aspavientos. Evitar noticias drásticas. Lo que teníamos que saber ya lo sabemos. Hay que mantener viva la fe y la esperanza de que esto pasará, vaya, tiene que pasar pues nada es para siempre… todo es pasajero…
Tal vez la humanidad ya necesitaba una bofetada para reaccionar y darse cuenta que el planeta también necesita vivir. Hoy, todo está cerrado, los negocios y todo. Las playas están desiertas. No hay ese movimiento que suele haber los fines de semana. Hay algo de gente en el mercado. Vamos, la gente tiene que salir a comprar comida. Alguien tiene que mostrar alegría. Sólo esperamos que los comerciantes no se les vaya a ocurrir subir los precios de las cosas hasta las nubes porque eso aumentaría el problema.
Tal vez necesitamos que miremos un poco hacia nosotros mismos, es decir, a nivel intrapersonal. Activar la parte emocional para seguir adelante. Tener fe y darnos cuenta que la vida tiene que continuar a pesar de todo y sobre todas las cosas porque la vida no se detiene. La vida sigue igual que el tiempo. Los empleados de los negocios están en sus casas. Pedimos a los patrones los apoyen con goce de sueldo, es sólo por unos cuantos días. De esa manera se estaría demostrando la solidaridad que siempre nos ha caracterizado como mexicanos frente a las adversidades.
La cuarentena es una pausa necesaria que ya necesitaba el planeta para respirar, tomémoslo así. La cuarentena también es una oportunidad para estar con la familia… para comentar cosas del trabajo… de la escuela…para conocer a nuestros hijos…comer juntos…salud y buena suerte…
