
Mónica Figuerola cumplió años y no quiso pasarlo desapercibido, así que el jueves 20 de febrero, día de su onomástico, invitó a sus amigas a un desayuno.
El punto de reunión fue el restaurante El Chaneque, donde puntuales a la cita llegaron las invitadas.

La agradable mañana inició con un humeante y oloroso café que las amigas más cercanas de Mónica degustaron con pan del famoso “Kalimán”, como lo anunciaba la invitación; luego siguió la fruta fresca con yogurt natural, miel y grano tostada a su elección; los chilaquiles y el aporreadillo acompañado de frijoles refritos, fueron el plato fuerte.

La amena charla en cada mesa y la música suave formaron parte del buen ambiente que vibró esa mañana, en la que Mónica agradeció por la vida y sus amigas la colmaron de buenos deseos y regalos; que aunque la invitación decía no regalo y mejor sumarse a una causa noble que está apoyando la festejada, más de una le llevó un “cariñito” para manifestarle su aprecio y amistad.
La partida de pastel y las mañanitas no faltaron en la celebración, aunque eso no fue el final de la celebración, ya que las invitadas se retiraron mucho después del mediodía.








