
Con gran júbilo Amalia Hernández celebró sus 90 años, rodeada de familiares y amigos que le tienen un cariño especial.
Su hija, Araceli Gómez de Rodríguez, su yerno Boris Rodríguez, sus sobrinas Lilí, Gladys y Olimpia Romero, así como sus sobrinas nietas y bisnietas, estuvieron presentes en la alegre fiesta que se llevó a cabo en el restaurante Los Arcos del hotel Hotsson Smart Acapulco.

Puntuales a la cita llegaron los invitados que esa tarde degustaron el rico pozole que se sirve en el lugar acompañado de su botana, así como de diferentes platillos del menú; la celebración fue amenizada por el dueto que interpretó varios géneros musicales que pusieron de ambiente la fiesta, sobre todo a la hora de la batucada en la que se repartieron sobreros, silbatos, globos, lentes, gorros de Santa Claus, entre otros accesorios.
Comiendo en el lugar se encontraba la cantante “Monchil”, así que por tratarse de Amalita, hizo una excepción y con el permiso del dueto, interpretó para ella “Lágrimas Negras, tema con el cual la cumpleañera apareció haciendo un solo baile, haciendo gala de su estilo para bailar; a media canción su hija Chely la acompaño en la pista, haciendo un momento único de madre e hija y mostrando los genes dancísticos heredados de su mamá. La poetisa América Del Río también tuvo una participación especial en la fiesta con uno de sus poemas e Ivan Velázquez cantó para la cumpleañera.

A la hora del pastel todos los invitados corearon las mañanitas y dieron una porra para Amalita, como le llaman de cariño.
Después de las fotos del recuero con sus amigos y familiares, Amalita aprovechó para decir unas palabras: agradezco a Dios por darme la dicha de celebrar mis 90 años de vida con su salud y valiéndose por mi misma; quien iba a decir que iba a festejar mi cumpleaños 90 acompañada de mi amiga desde los 6 años,, Hortencia Heredia, a quien conocí en la Primaria. Amigos, gracias por su cariño y acompañarme siempre en mis cumpleaños; familia, gracias por estar siempre conmigo”.
El ambiente de fiesta y alegría permaneció en el festejo desde que inició hasta que culminó, al caer la tarde.












