
Por Edarty Ramirez
Con alegría por los cielos, pastel, piñatas y bailes, el Instituto Jaime Torres Bodet celebró su posada navideña en la institución. En torno a las 9 de la mañana del pasado jueves 18 de diciembre, en la cancha principal, estudiantes, maestros, directivos, familia y amigos se reunieron para apreciar las interpretaciones de los alumnos, iniciando con la pastorela “Nacimiento de Jesús”, a cargo de la licenciatura de primaria 3er año, y después de secuestrar a los despistados pastores, los demonios cumbieros se hincaron ante el Niño Dios para celebrar su nacimiento.
De ahí, los jengibres saltaron de alegría, dando vueltas con sus compañeros, mientras los porristas animaron la fiesta con su tabla rítmica. Santa Claus pasó entre el público llevando caramelos, antes de que el Grinch llegara a estropear la Navidad. Los renos y los muñecos de nieve lucharon para detenerlo y, después de un gran baile, comenzó a celebrar también, posando con su enemigo natural en las fotografías.
Las cascanueces, bellas como siempre, se movían al compás y los renos se divertían saltando. Con cada presentación, los aplausos envolvían; los corazones estaban satisfechos y, de ahí, el director general del Instituto Jaime Torres Bodet, Mtro. Eurípides Astudillo, aprovechó para comentar lo orgulloso que estaba de la comunidad escolar por sus esfuerzos y logros; agradeció permitirle apreciar el arte de los jóvenes y reconoció la calidad de sus maestros. Asimismo, agradeció a Dios y a Jesús por la vida.
Para culminar, la convivencia continuó entre risas y abrazos; un pastel esperaba a la comunidad escolar en la cafetería y, más tarde, los tacos compartidos sellaron una mañana llena de unión, gratitud y espíritu navideño, dejando en cada asistente el recuerdo de una celebración hecha con cariño y trabajo en equipo como tradicionalmente lo ha hecho el Instituto Jaime Torres Bodet.