Hay mucho por decir en materia del sistema de salud mexicano. Sin caer en comparaciones o temas políticos, la realidad es que hay un grave rezago en materia de medicamentos, mantenimiento de equipo e instalaciones, así como en cobertura a la ciudadanía.
Es necesario hacer un análisis serio, con el fin de que las autoridades admitan lo que les está ocurriendo en su administración, para generar una dinámica de respuesta rápida, con el fin de que dicha problemática escale aún más, como se aprecia está sucediendo.
Si el INSABI no funcionó y se está creando el IMSS-Bienestar, pues que se apliquen en ponerlo en operación eficiente lo más pronto posible. Esa es la semana social, que se pueda tener acceso a la salud, tanto de los derecho habientes del IMSS, ISSSTE como de quienes no están afiliados, son de escasos recursos y merecen ser atendidos en los Hospitales Generales, que se están convirtiendo en los IMSS Bienestar.
Los últimos resultados del estudio realizado por el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), arrojaron una buena noticia: disminuyó el número de pobres en México, pero también señalan que se incrementó enormemente el número de personas que carecen de acceso a los servicios de salud.
Se tienen que dejar fobias, filias, prejuicios y mezclar el tema político. Se requiere una atención seria e inmediata en mejorar el sistema de salud mexicano.
