
Tradicionalmente estas fechas de invierno vienen con un buen de enfermedades respiratorias. Por ello se pide que la gente se vacune contra la influenza, y más quienes rebasan los 50 años. Obvio, hay víctimas fatales por ese tipo de males.
Sin embargo, algo parece que está más allá de los parámetros normales, los casos de infección y contagio son ya alarmantes en Acapulco. Y no se diga los decesos que vienen acompañados de historias tan dramáticas que quienes lo han vivido difícilmente lo podrán olvidar.
Bastaría que las autoridades hicieran un corte de muertes y casos de contagio entre noviembre 2025-enero 2026 vs noviembre 2024- enero 2025, para determinar qué tanto se dispararon las cifras, y si se amerita una alerta sanitaria, con el fin de que establezcan protocolos de salud para salvar vidas.
No hay que olvidar que casi a finales de año se advirtió a nivel mundial de una alta circulación de una variante fuerte de la gripa H3N2, mejor conocida como la “super gripa”, que es una variante estacional que ha mutado, con cuadros clínicos de comienzo brusco como fiebre alta (superior a los 38 grados C), tos seca persistente, dolor de garganta, dolores musculares y articulares, fatiga severa y dolor de cabeza.
Al parecer las autoridades sanitarias están esperando que el cambio de estación sea lo que reduzca los contagios y se viene alarmar a la gente, el asunto es que en ese ínter, cuantas personas pueden convertiste en víctimas y ser parte del las estadísticas, porque se tuvo omisión en generar una advertencia y establecimiento de modelos de atención que evitaran decesos.
Ya las estadísticas al final del invierno, nos dirán si hizo falta o no realizar una alerta sanitaria.