
Pareciera que hay una estrategia de desviar la atención en asuntos políticos para así, las autoridades en sus diferentes niveles, ocultar las graves deficiencias que se viven, principalmente en Acapulco, donde, además, la sociedad cada día se muestra más apática de participación ciudadana no obstante que a nivel familiar y personal, hay mucha molestia.
Para mantener a una sociedad sumisa, en varios países del mundo utilizan dos formas: 1.- Desmantelan toda la estructura de instituciones, cuando saben que a mediano plazo su popularidad ya no les hará ganar elecciones, por lo que la única forma será mantenerse en el poder a través de la utilización a su favor de lo que están creando como régimen. 2.- Ir menguando el autoestima y control de la sociedad a través de irles recortando y quitando su modelo de vida, adoctrinamiento infantil y juvenil a través de la educación para que no tengan ideas de superación, les van recortando servicios públicos, hasta hacerlos creer que cuando les dotan temporalmente de alguno de ellos, deben estar agradecidos. Eso es robarles la dignidad.
Acapulco no está lejos del segundo caso. Es completamente increíble que a varios años de administración de un mismo partido, nos digan, por ejemplo, que la falta de funcionamiento de casi todas las plantas tratadoras de agua es responsabilidad de gobiernos, las cuales están arrojando agua contaminada a la bahía.
Pero más inverosímil es que durante la presente administración municipal, con sus cuatro años de gobierno, pretexto tras pretexto, cada vez hunde más al puerto en la falta de agua potable. Cuando no es un temblor es que el ineficiente y pariente de una alta funcionario, exdirector de Capama no ordenó el cierre de válvulas en una tormenta y eso azolvó gravemente la red de suministro.
Si, hemos ido perdiendo dignidad social, al permitir administración tras administración el deterioro de la calidad de vida en Acapulco. Y lo peor, se critica a quienes se quejan o manifiesten. Hay pues, que iniciar un plan para recuperar nuestra dignidad social, o heredaremos algo mucho peor a lo actual.
