¿Qué nos espera en 2026? | Editorial

El 2026 inició intenso, ya que despertar el 02 de enero con un sismo de 6.5, pero que se sintió mucho más superior, pues no es tan halagador. Luego ver que una parte de los turistas que pasarían el primer fin de semana del año, se retiraron a su lugar de origen, no fue nada agradable.

Es cierto que hay un fuerte esfuerzo por parte del sector oficial, principalmente federal y estatal porque Acapulco se recupere; sin embargo, va más allá de voluntades y simpatías. La realidad para quienes aquí habitamos no es sencilla, quizá hemos caído en el conformismo de pensar que pudiéramos estar peor, lo cual nos lleva a que creamos que ya es normal que suceda todo aquello que, anteriormente, nos estremecía.

Valdría la pena pensar que en este 2026, se logrará una madurez por parte de las autoridades de sus diferentes niveles y la sociedad, unir criterios, para que sin soberbias, como en algunas ocasiones han actuado funcionarios de los distintos niveles, y sin ser tan complacientes a extremo agradeciendo sin ton ni son, como se muestran varios representantes de grupos organizados y políticos, se consolide una auténtica política pública de recuperación del destino turístico.

Las bellezas naturales de Acapulco son tan únicas, que después de un sismo, inundación o huracán, al día siguiente lucen de manera extraordinaria… pero es la naturaleza, no lo que hemos construido los que aquí habitamos.

Hay que echarle muchas ganas si de verdad queremos que Acapulco se recupere.

¡¡ Bienvenido 2026 !!