Proyectos de Reconstrucción para Acapulco | Editorial

La semana que acaba de terminar, hubo varias noticias relacionadas sobre proyectos de reconstrucción de Acapulco, tanto del sector oficial como privado. Que se den a conocer de manera separada, cada quien por su lado, llama la atención.

Primero circuló un video de uno de los integrantes del popular programa televisivo Shark Tank México, Rodrigo Herrera Aspra CEO de Genomma Lab, en el que menciona que él y hombre más rico del país Carlos Slim están invirtiendo desde el paso del huracán OTIS en Acapulco, al inicio de la tragedia y ahora junto con un grupo de empresarios en crear un plan estratégico de reconstrucción que va desde atender el problema de la recuperación inmobiliaria, turística, hasta a temas de seguridad, urbanización y agua potable, todo bajo el slogan de Acapulco Brilla.

Despertó una algarabía entre ciertos círculos sociales, casi como si fuera ya un hecho concreto. Aunque haber desglosado una propuesta tan esquemada sin el concurso oficial (como él lo dice en su propio podcast) pues como que no fue tan conveniente.

El segundo caso fue el anuncio realizado por el Gobierno del Estado y la Secretaría Federal del Bienestar sobre el arranque del programa para pintar de colores 300 mil viviendas y 30 mil locales comerciales para Acapulco y Coyuca de Benítez, bajo el lema de “Juntos Pintamos Acapulco”. Se llevarán a cabo 200 asambleas comunitarias del 29 de julio al 12 de agosto para ponerse de acuerdo en los colores.

Y el tercero fue un reportaje televisivo sobre un despacho que ganó un concurso al que convocó la Asociación Mexicana de Urbanistas para presentar un proyecto de reconstrucción de Acapulco, en el que privilegian el agua y la ecología. Explicaron los jóvenes profesionistas que el paso siguiente es reunir a los inversionistas que estarían interesados en participar en esta magna obra.

Es pues, por mucho, una muestra de que no hay a nivel federal ningún plan conjunto, propuesta, estratégica integral de reconstrucción de Acapulco. Hay mucho interés y voluntad porque nuestro puerto vuelva a ser el destino turístico internacional que un día fue; sin embargo, son esfuerzos aislados, lo cual significa que con el tiempo el ímpetu por apoyar irá menguando, hasta que una vez más nos rezaguemos en el desarrollo.

Acapulco merece una nueva oportunidad bien sustentada, unificada y caminando juntos.