En la semana que recién termina hubo un importante anuncio en materia de seguridad: se entregaron patrullas nuevas a la Policía Municipal de Acapulco.
Independientemente del uso político que se le imprimió -porque desgraciadamente la cuestión oficial ya se contaminó de un proceso de selección de candidatos adelantado-, es una buena noticia en términos generales para el puerto.
Pero, siempre y cuando vaya acompañado de una auténtica estrategia que busque fortalecer la institución civil de prevención del delito en nuestra ciudad. Por lo que aún están ausentes los temas de: depuración, capacitación y certificación de los cuerpos policiacos.
Así como también mostrar una mayor transparencia del modelo sobre el cual se hizo la adquisición de ese equipo vehicular, que como se dijo en un inicio, es una buena noticia; sin embargo, se mantiene una opacidad en cuanto al monto y forma de su compra… o arrendamiento, según ha trascendido.
Ese mismo día, se hizo la toma de protesta e instalación del Consejo Municipal de Participación Ciudadana en Seguridad Pública de Acapulco… ahí se vio a representantes de grupos organizados, algunos de ellos incorporados en el Consejo. De nuevo la ausencia de voces que abran el espacio al debate sobre la estrategia de seguridad en Acapulco y la participación ciudadana, no obstante que muchos de esos sectores han sido afectados por hechos ocurridos en la franja turística, que por ello han trascendido a nivel nacional e internacional. Un evento que igualmente traía un toque político de sucesión adelantada, en la que los datos oficiales fueron los que prevalecieron.
