Este editorial no será sobre las características de la variante Omicron del Covid, ni tampoco de las consecuencias de salud al resultar contagiado, esa información la estamos recibiendo diario y a carretadas, tanto en un sentido de restarle importancia como del punto de vista científico que pide tener mayor mesura, precaución y reforzar las medidas preventivas.
El análisis, si se le pudiera llamar así, va en el sentido de que los seres humanos hemos tenido una cambio drástico en la forma de que acostumbrábamos a vivir. El desorden que ha ocasionado la intromisión el virus SARS Covid ha sido una calamidad.
Las prisas por querer regresar a la forma de convivencia anterior nos orilla a cometer error tras error. De ahí que quienes primero se adapten a esta nueva estructura serán quienes tengan mayores posibilidades de prevalecer, tanto en lo económico, social y no se diga en materia de salud.
El hecho de vivir en un destino turístico, como es el caso de Acapulco, nos hace más susceptible a esa presión por recuperar una de por sí mermada actividad, que ya venía arrastrando serios problemas como la anarquía del destino y el alto grado de inseguridad.
¿Qué es lo que se debería de hacer en estos momentos?
1.- Regresar a los canales probados de eficiencia con la infraestructura del Sistema Nacional de Vacunación, es un hecho que a mayor cantidad de gente inmunizada, el virus pierde letalidad y se irá convirtiendo en una enfermedad endémica como, ahora sí, lo es la gripa.
2.- Establecer rigurosos protocolos sanitarios en los diferentes servicios turísticos y generar las condiciones para que los comerciantes, empresarios o ciudadanos independientes puedan atender su demanda.
3.- Propiciar una mejora regulatoria que disminuya al mínimo los trámites para incentivar la generación de empresas y por ende más empleo y pago de impuestos.
4.-Atender con urgencia los problemas añejos de inseguridad y anarquía urbana que tanto han dañado al puerto.
El Omicron puede ser la oportunidad de comprender que es sólo el inicio de una serie de situaciones biológicas que están fuera de nuestro alcance, que al propagarse afectan la salud y economía general. Así que mejor aprender, realmente aprender no sobrellevar, a vivir en estas condiciones. Sigan cuidándose, respeten los protocolos sanitarios y busquen el momento para ser felices.
