Los Desplazados de Acapulco | Editorial

Hay tres temas de los que no hablan los y las candidatas a la alcaldía de Acapulco: 1.- Los desplazados de Acapulco a raíz del paso de Otis. 2.- El Centro de Convenciones y 3.- La creación de un refugio de primer nivel ante fenómenos naturales.

De acuerdo a datos que se dice los ha manejado la ONU, después del huracán Otis, salieron, se desplazaron más de 180 mil acapulqueños hacia otras partes del país, el mayor porcentaje tuvo que ver con los cierres de hoteles y servicios turísticos y la necesidad de conseguir un empleo. Nadie habla de ellos. Sólo son referencia cuando se menciona la falta de mano de obra en el principal sector económico del puerto.

Las quejas en la industria turística son constantes ente la carencia de personal. La ausencia de propuestas y debate sobre qué hacer por parte de las autoridades y organismos relacionados con la actividad, es brutal. Las ideas individuales buscan encontrar eco, sin que hasta la fecha se haya concretado algo.

El asunto se complica porque los desplazados dejaron familias en Acapulco y vacíos los pocos espacios con posibilidad de recuperarse.

Se acerca la época de graduaciones. Cada año se arroja a la sociedad a cientos de nuevos profesionistas y técnicos, sin que hubiera campo de trabajo seguro. Ante el desplazamiento de mano de obra calificada, es quizá el mejor momento de pensar fuera de la caja, como se dice en el argot creativo.

¿Qué están esperando las autoridades y organismos de establecer una verdadera alianza con las universidades y bachilleratos para ofrecer oportunidades de empleo directas a los jóvenes egresados?

Sería un gran esfuerzo que pudiera cimentar una nueva generación de prestadores de servicios turísticos con arraigo, sensibles, profesionistas, técnicos, que siempre agradecerán la oportunidad de encontrar trabajo inmediatamente. En fin, algo tenemos que hacer en Acapulco diferente, para que de resultados diferentes.

Del reclamo a que derrumbaran el Centro de Convenciones ni de chiste lo mencionan, no quieren hacer enojar a nadie, aunque la historia se los recodará siempre. Así como de establecer un refugio especializado, con tecnología que le brinde  seguridad a los acapulqueños ante los embates de la naturaleza, que como estamos viendo, ya son recurrentes.